Serge Gruzinski imparte conferencia en la BUAP sobre la historia del término náhuatl Tiacauh
El historiador francés explicó cómo una palabra de origen náhuatl pasó de utilizarse durante la evangelización a formar parte de un videojuego chino
Foto: Especial
El historiador francés, archivista y paleógrafo Serge Gruzinski impartió una conferencia a estudiantes del Colegio de Historia de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), en la que abordó la relación entre el pasado de México, la globalización y las nuevas tecnologías a través de la historia de la palabra Tiacauh.
Durante su participación en el Paraninfo del Edificio Carolino, el especialista explicó que este término, de origen náhuatl y relacionado con un guerrero azteca, tuvo distintos usos a lo largo del tiempo: primero durante la evangelización y, posteriormente, en un videojuego chino.
La conferencia llevó por título “De la historia global a la historia digital: Las aventuras del Tiacauh entre Tenochtitlan y Shanghai (1583-2019)”. En ella, Gruzinski expuso cómo la palabra fue utilizada para representar a los guerreros aztecas mediante figuras de santos y ángeles de la religión católica.
La escritura como instrumento de colonización
El historiador señaló que la colonización también se desarrolló mediante la escritura, utilizada para registrar la riqueza de América y sustituir elementos de las culturas prehispánicas por referentes de la religión católica.
“La colonización se dio a través de la escritura no sólo para registrar la riqueza de América, sino también para reemplazar la cultura prehispánica por la católica y crear lazos con el resto del mundo. Sin la escritura alfabética no hay colonización”, declaró.
Gruzinski destacó que la reutilización del término Tiacauh en un videojuego muestra cómo el pasado de México puede recuperarse y adquirir nuevos significados en entornos digitales, en un contexto marcado por la globalización.
Serge Gruzinski alerta sobre la disminución de la lectura
Durante la conferencia, el especialista también manifestó su preocupación por la desaparición del papel y, con ello, del libro como soporte de lectura.
Consideró que el mundo atraviesa un momento de transformación y advirtió sobre las cifras relacionadas con la disminución de esta práctica.
“Vivimos en un mundo con fractura alfabética y digital”, expresó el historiador, al referirse a los cambios que enfrenta la lectura en la sociedad contemporánea.


