“La historia no tiene una sola mirada, porque depende de quién y cómo se cuenta”, afirmó Trueba Lara, al señalar que la manera en que se cuenta un hecho histórico depende de quién lo narra y desde qué perspectiva lo hace.
Durante la charla, en la que abordó sus novelas sobre Miguel Hidalgo y Costilla y la emperatriz Carlota, explicó que uno de los principales retos al escribir novela histórica es construir un lenguaje capaz de aportar elementos sobre la personalidad del personaje y, al mismo tiempo, encontrar un punto de vista que no haya sido explotado.
En el caso de Hidalgo, comentó, eligió como eje narrativo el conflicto entre el cura de Dolores e Ignacio Allende, a partir del cual buscó mostrar una faceta distinta del personaje histórico.
Trueba Lara, quien también se ha desempeñado como ensayista y divulgador de la ciencia, además de colaborar en medios como El Nacional, UnomásUno y La Jornada, explicó que en una novela histórica confluyen tres elementos: lo que ocurrió, lo que pudo haber ocurrido y lo que el autor decide imaginar.
Hidalgo, entre traiciones y el temor a la peste
Sobre su libro dedicado a Miguel Hidalgo, el escritor señaló que desde las primeras páginas presenta a un hombre resentido con la vida, marcado por amistades y traiciones y que no teme a la muerte, aunque sí a la peste provocada por los numerosos decesos durante la guerra.
La novela busca así explorar una dimensión más personal del personaje, más allá de los acontecimientos históricos que tradicionalmente rodean su figura.
Carlota, entre el amor y la política
Al hablar de la emperatriz Carlota, Trueba Lara la describió como una mujer marcada por la mala suerte en los ámbitos amoroso y político.
Explicó que Carlota nació durante el periodo del Romanticismo, contexto que influyó en su concepción del amor, mientras enfrentaba una relación que, de acuerdo con el escritor, no fue correspondida. A esto se sumó que fue educada para convertirse en emperatriz, pero ese destino no llegó a concretarse como esperaba.
Finalmente, al ser cuestionado sobre los personajes históricos que le habría gustado conocer, Trueba Lara mencionó a Antonio López de Santa Anna y Guillermo Prieto.



