Constante lucha por la Autonomía Universitaria en la BUAP
Por años la lucha universitaria ha sido una constante para defender la educación superior pública, y sobre todo los antecedentes que por años se remontan; es así que la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) a lo largo de 442 años ha "dado batalla" para ser hoy en día, una de las mejores instituciones del país, así como de América Latina.
La autonomía es una garantía que caracteriza a la institución, y muestra de ello es el arduo camino que se ha recorrido para obtenerla.
Y es que la década de los 60 fue una etapa dificultosa para la universidad debido a las pugnas entre grupos con ideologías y proyectos políticos opuestos.
Uno de los sucesos que marcó la vida de lo que hoy conocemos como BUAP, fue la reforma a su Ley Orgánica, pues con ello se inicia una serie de protestas y manifestaciones en contra de la nueva ley universitaria, situación que provocó duros enfrentamientos que ocasionaron incluso la intervención del Ejército en la ciudad.
De acuerdo con la propia historia de la máxima casa de estudios, es en 1963 cuando se emite la Ley Orgánica por parte del rector Antonio Guerrero Covarrubias, siendo el Congreso del Estado el encargado de la revisión y aprobación; a partir de ese momento se contemplaba al Consejo Universitario como la máxima autoridad y como presidente de éste al rector.
Posterior a ello en 1987 la universidad logró el título de Benemérita, aunque su modelo de Universidad Crítica, Democrática y Popular que se venía aplicando se agotó e hizo crisis entre 1988 y 1990.
Pese a esta situación la comunidad universitaria y la intervención responsable de los miembros del Consejo Universitario hicieron que la institución superará dicha crisis y se convirtiera en el inicio de un camino de desarrollo académico, científico y cultural.
Teniendo como referencia esta historia y el hecho de que la institución es Autónoma, es como se puede entender en la actualidad que la universidad no puede tener una injerencia por parte de agentes externos.
Y es que en las últimas semanas se ha dado cuenta de una propuesta de parte del gobierno del estado para crear un órgano interno de control para la máxima casa de estudios, misma que ha sido rechazada por el Consejo Universitario, máxima autoridad de la institución.
Cabe señalar que no sólo la BUAP ha sido parte de esta discusión, sino que en temas nacionales recientemente la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha tenido uno de sus momentos más difíciles, no sólo con los paros y manifestaciones en contra de la violencia de género, sino también con la reciente propuesta del diputado morenista, Miguel Ángel Jáuregui, que pretende que tanto el rector como los directores de área sean elegidos a través de una elección abierta a la comunidad universitaria mediante un proceso "competitivo, equitativo y transparente".
Esta medida fue calificada de parte del rector, Enrique Graue, como un intento por desestabilizar la vida universitaria; ante este escenario días después de presentarse la propuesta el legislador la retiró y esto fue avalado y aplaudido por la mayoría de los legisladores en la Cámara Baja.
Es de señalar que el rector de la BUAP, Alfonso Esparza Ortiz, se congratuló por este hecho y refirió que eso se traduce en el respeto por la autonomía universitaria, situación que confió se replique en Puebla, luego del escrito que se enviará al Congreso del Estado para exhortar a los diputados para abstenerse a la creación del órgano de control interno que el ejecutivo propuso.
