Telescopio poblano participó en medición de agujero negro
El Gran Telescopio Milimétrico Alfonso Serrano (GTM), operado por el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (Inaoe), en México, participó en las mediciones de un agujero negro junto con otros telescopios, empleando la técnica de interferometría de base muy larga (Very Long Baseline Interferometry, VLBI), que consiste en combinar las señales de radiotelescopios en distintas partes de la Tierra para obtener una resolución angular equivalente a la de un telescopio con dimensiones correspondientes a la de la mayor distancia de separación entre los mismos.
De esta manera, por primera vez, un equipo internacional de astrofísicos ha podido medir con precisión la forma de la región, que emite luz a una longitud de onda de tres milímetros, asociada al agujero negro supermasivo en el centro de la Vía Láctea.
Este objeto tiene una masa equivalente a cuatro millones de veces la masa del Sol y está ubicado a 25 mil años luz aproximadamente en la región conocida como Sagitario A* (SgrA*).
Para sincronizar las observaciones, los radiotelescopios poseen relojes atómicos que sólo pierden un segundo cada 100 millones de años.
Estos resultados fueron publicados hace unos días en la reconocida revista The Astrophysical Journal, en un artículo titulado “The Intrinsic Shape of Sagittarius A* at 3.5 mm Wavelength”, liderado por la estudiante de doctorado mexicana Gisela Ortiz, y son producto de las observaciones realizadas a longitudes de onda de tres milímetros combinando el GTM y otros seis radiotelescopios en Norteamérica, simulando una antena de dimensiones continentales. En este artículo participan investigadores del INAOE, IRYA, la Universidad de Massachusetts y el Harvard Smithsonian Center for Astrophysics.
Entre los principales hallazgos reportados en dicho artículo están que la emisión de radio del agujero negro en el centro de la Vía Láctea proviene de una región 14 veces más grande que su horizonte de eventos, que es la frontera más allá de la cual los rayos de luz y la materia ya no pueden escapar.
Este resultado sugiere que dicha radiación se origina en el entorno cercano al agujero negro, corroborando los resultados de modelos matemáticos publicados en años recientes en la literatura.
Alfredo Montaña, uno de los astrofísicos del Inaoe que participó en la investigación, explica: “Lo que medimos con los telescopios son los efectos gravitacionales que producen los agujeros negros en su entorno, que atraen hacia su interior el material que está en su vecindad. En este proceso el material se calienta y emite radiación, la cual podemos medir. Ahora, estas nuevas mediciones servirán como guía y restricción observacional para la construcción de modelos teóricos que expliquen la producción de emisión en la vecindad del agujero negro supermasivo”.
La inclusión del GTM en el arreglo de radiotelescopios permitió detectar y medir con precisión el tamaño de la estructura donde se produce la emisión a tres milímetros, particularmente en la dirección norte-sur. “Además, gracias a las dimensiones del GTM, se alcanzó la sensibilidad necesaria para caracterizar y reducir los efectos producidos por la propagación de la radiación proveniente del centro galáctico a través del medio interestelar”, apunta.
A su vez, Edgar Castillo, investigador del Inaoe y otro de los autores del artículo, dijo que con estas observaciones se tiene la suficiente resolución para estudiar la región que emite a 3 mm asociada al agujero negro en el centro de la Vía Láctea y determinar qué forma tiene.
