Violencia en Ajalpan, indicador de una sociedad dañada: Académico
Los hechos registrados en el municipio de Ajalpan y que terminaron con el linchamiento de los hermanos Rey David y José Abraham Copado Molina, es el indicador de una “sociedad dañada”, en donde intervino la “enfermedad mental” de algunos habitantes que aprovecharon la turba para expresar sus más profundas frustraciones, y sus más intensos sentimientos de ira y de violencia contenida, señaló el doctor en Psicología e investigador del Tecnológico de Monterrey Campus Puebla, Héctor Cerezo Huerta.
Puntualizó que tras lo sucedido las autoridades deben emprender políticas permanentes en cuanto a la prevención de la salud mental, programas de desarrollo comunitario, económico y trabajo educativo de tratamiento de la violencia.
Resaltó la importancia de que la autoridad estatal consulte a la academia y las universidades para revertir esta realidad social, y lograr un cambio positivo en las relaciones de los individuos.
“Lo que pasó es consecuencia de un descuido político, y un primer recordatorio que nos indica que las políticas deben girar en materia de desarrollo social. Hay una fractura de la Puebla en la expectativa y de la Puebla en la realidad, por ello, no es casualidad que en esta comunidad se haya desencadenado este acto de barbarie”, dijo.
El especialista, agregó que este hecho violento “inició con un rumor ante la frustración de las personas por sentirse inseguras y abandonadas, siguió con la criminalización de los hermanos, continuó con el estigma, se armaron chivos expiatorios, condujo al odio y terminó en linchamiento”, declaró.
“Hay un hartazgo social, pero que no se puede justificar, nadie puede hacer justicia por su propia mano. Muchos ingredientes desencadenaron en esta ignorancia. Puebla tiene sus propias problemas, el INEGI nos calificó en el segundo lugar como los habitantes más infelices del país, a eso hay que sumarle el caso VW, la ordeña de ductos, la impunidad y la corrupción”, precisó el académico.
