Migrantes son una prioridad para la Ibero y Compañía de Jesús, en México
El Servicio Jesuita a Migrantes presentó en la Universidad Iberoamericana Puebla el proyecto “Mujer y familia migrante”,trabajo que busca impulsar el desarrollo de comunidades de la Mixteca poblana, principalmente en los municipios de Atlixco, Tepeojuma, Huaquechula y Tlapanalá.
La coordinadora del programa, Jacqueline García Salamanca, manifestó que el programa tiene una visión a cinco años y buscará impulsar la autogestión y la sustentabilidad a través de una buena administración en las remesas, promoviendo proyectos productivos que reduzcan los niveles de migración y por consiguiente los costos emocionales que deja este fenómeno social.
Asimismo, García Salamanca apuntó que resultó interesante voltear a Puebla ya que esta entidad ocupa el quinto lugar en expulsión de migrantes y el segundo por municipios de origen. Para determinar esto fue necesario hacer un recorrido etnográfico y grupos focales, hallándose que la zona sur, cuya población presenta alteraciones emocionales derivadas del fenómeno migratorio, expulsa un importante número de migrantes.
Por su parte, el Rector de la Universidad Iberoamericana Puebla, David Fernández Dávalos, S. J., destacó que los migrantes son un grupo vulnerable, lo que los hace una prioridad para la Compañía de Jesús en México. “La mayoría de personas que decide cambiar de nación en México y Centroamérica lo hace en la precariedad”, afirmó.
También apuntó que México es una nación de migrantes. “Basta saber que cada año salen 175 mil personas del país para buscar en otras latitudes mayor bienestar y que cerca de 150 mil personas crucen por México para llegar a Estados Unidos, lo que ha generado que actualmente en la Unión Americana vivan cerca de 11.6 millones de mexicanos y existan en México más de un millón de extranjeros”, puntualizó.
Fernández Dávalos destacó que este tipo de proyectos permite a la Universidad desarrollar un trabajo congruente con sus documentos fundacionales y con la misión de la Compañía de Jesús, por lo que agradeció al Servicio Jesuita a Migrantes la oportunidad de emprender un trabajo conjunto y verificar así la identidad de una universidad jesuita a favor de la promoción de la justicia.
