Último minuto
Jueves, 24 de Septiembre de 2026
Puebla 16°C
Reto Diario | Noticias de Puebla
Ver Episodio Completo

Portada del Día

Cargando Portada...

Sólo el 4.5 por ciento del total de internas de nuestro país están en centros femeniles

Sólo el 4.5 por ciento del total de internas de nuestro país están en centros femeniles

Este día se presentó en la Universidad Iberoamericana Puebla el libro “Mujeres privadas de la Libertad ¿Mujeres sin derechos?, un diagnóstico sobre la situación de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres privadas de la libertad en los estados de Guanajuato, Guerrero,  Puebla y Querétaro. En el texto se evidencia que en México sólo existen 10 centros femeniles con capacidad para mil 564 mujeres, es decir, el 4.5 por ciento del total de internas de nuestro país.
 
El evento se realizó en el Auditorio Manuel Acévez S.J. de la Ibero Puebla y estuvo encabezado por los autores del libro, la Mtra. Galilea Cariño Cepeda, responsable del programa de Derechos Humanos del Instituto de Derechos Humanos Ignacio Ellacuría S.J de la Ibero Puebla, y el Lic. Luis Jorge de la Peña, de Asistencia Legal por los Derechos Humanos A. C. Cabe mencionar que participó como invitada la Dra. Celine Armenta Olvera, investigadora de la Ibero Puebla, y que el coordinador del texto es José Luis Gutiérrez Román.


“Este documento destaca principalmente la situación de discriminación y las violaciones a los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres privadas de la libertad. A través de los datos analizados y diversos testimonios, se enmarca la existencia de un sistema penitenciario que no respeta ni hace justiciables los derechos fundamentales de las personas bajo su custodia y que fundamenta su actuar en la resocialización, mediante un doble castigo, el aislamiento y la violencia institucional, y la disuasión (castigo vicario)”, se lee en la presentación del libro.


Entre los datos que se dan a conocer, se detalló que en México 10 mil 447 mujeres están presas y sólo existen 10 centros femeniles con capacidad para mil 564 mujeres, es decir, el  4.5 por ciento del total, de internas), el resto son adheridas a sistemas carcelarios para hombres sin procurarles condiciones adecuadas para el ejercicio y goce de sus derechos humanos; por lo anterior muchas de sus garantías son condicionadas a cambio de favores sexuales.
 
En su oportunidad, Luis Jorge de la Peña detalló que en nuestro país el 43 por ciento de los presos están en prisión preventiva, es decir, no se les ha dictado sentencia, y existen casos que están con este estatus entre 10 o 15 años; además, estas personas están en los mismos espacios que ocupan aquellos que ya han recibido sentencia, lo que implica graves riesgos.


La Mtra. Galilea Cariño explicó que en el caso de Puebla existen 282 mujeres privadas de su libertad: el Centro de Reinserción Social de Puebla cuenta con 226 mujeres (80% de la población femenil en situación de cárcel en la entidad), seguido por Cholula con 22 mujeres y Tehuacán con 21; en Huauchinango se concentra el 5 por ciento de la población con 13 mujeres. Posteriormente, enlistó algunos de los abusos a los cuáles son sometidas las mujeres la ingresar en prisión, que van desde la tortura para declara hasta las violaciones; lamentablemente, dijo, en la sociedad y sobre todo en este tipo de casos, existe no sólo corrupción, también que hay tolerancia hacia la violencia a las mujeres.


Por su parte, la  Dra. Celine Armenta dijo que la realidad que retrata el libro es “vergonzosa”. “página tras página nos va mostrando la realidad más vergonzosa porque sería mucho cinismo leer el libro y no sentirse mal. Aunque no queramos acabamos siendo cómplices de un abuso sostenido  cometido a unos cuantos metros de nuestra sala o auditorios”, dijo. Por lo anterior, destacó la importancia de difundir este tipo de textos y de actuar al respecto.


La presentación del libro fue inaugurada por el Director General del Medio Universitario de la Ibero Puebla, el Lic. Noé Castillo Alarcón, quien consideró que este libro retrata “el lastre de una tenaz cultura patriarcal, la precariedad de una realidad que no ofrece márgenes de maniobra, una abrumadora ignorancia social, el fracaso del modelo penitenciario “de readaptación social” y la ineficacia de un Estado que cada día evidencia su incapacidad para hacer respetar los derechos humanos de su población; peor aún si se trata de mujeres en reclusión, para quienes esa incapacidad significa corrupción y complicidad flagrantes”. Finalmente, lamentó que la dinámica política en curso no permita pensar en modificaciones sustanciales y prontas sobre el tema.