Partido en Brasil termina con 53 expulsados tras una pelea campal en semifinal juvenil
El encuentro entre Uberlândia y Mamoré terminó en una confrontación generalizada; el equipo local renunció al partido de vuelta y su rival avanzó a la final
Foto: Captura de pantalla
Un partido de la Segunda División del Campeonato Mineiro Sub-20, en Brasil, terminó en una pelea campal que derivó en 53 expulsiones y un registro histórico de tarjetas rojas, luego del enfrentamiento entre los equipos Uberlândia y Mamoré, correspondiente a la ida de las semifinales.
El encuentro se disputó en el estadio Parque do Sabiá, en Uberlândia, y terminó con una victoria de Mamoré por 3-1. Sin embargo, el resultado deportivo quedó en segundo plano después de que una confrontación entre jugadores, integrantes de los cuerpos técnicos y directivos obligara a detener las acciones.
De acuerdo con el reporte arbitral, el conflicto se intensificó durante los minutos finales, después de que un futbolista de Mamoré celebrara el tercer gol con gestos provocativos hacia la banca rival. La reacción desencadenó una pelea generalizada en el terreno de juego.
El saldo fue de 53 personas expulsadas: 43 jugadores, ocho integrantes de los cuerpos técnicos y dos directivos. La cifra superó el registro de 36 futbolistas expulsados en un partido de la quinta división argentina, disputado en 2011 entre Atlético Claypole y Victoriano Arenas.
Uberlândia renuncia a la semifinal
La confrontación también tuvo consecuencias para la continuidad del torneo. Después de las numerosas expulsiones, Uberlândia decidió no disputar el encuentro de vuelta, al considerar que Mamoré tendría únicamente siete futbolistas disponibles debido a las suspensiones.
La Federación Mineira de Futbol homologó la decisión y reconoció a Mamoré como finalista de la competencia. El partido de vuelta quedó cancelado y Uberlândia pasó a disputar el tercer lugar.
La federación también determinó que las suspensiones automáticas derivadas de las expulsiones se consideraran cumplidas para los siguientes encuentros. No obstante, los hechos ocurridos durante la semifinal todavía deberán ser revisados por el Tribunal de Justicia Deportiva de Minas Gerais, organismo encargado de determinar las sanciones correspondientes.
El encuentro quedó marcado por una de las mayores expulsiones colectivas registradas en el futbol y abrió un nuevo capítulo de controversia en el campeonato juvenil brasileño.