Gianni Infantino, contra las cuerdas: crece la presión para que deje la FIFA
Las críticas a su gestión y el fracaso de un proyecto comercial profundizan las divisiones entre dirigentes del futbol mundial, a meses de las elecciones de 2027
Gianni Infantino, presidente de la FIFA
Gianni Infantino enfrenta una creciente presión dentro de la FIFA, luego de que dirigentes y federaciones cuestionaran su gestión y exigieran mayor transparencia en las decisiones estratégicas del organismo. La controversia se intensificó tras el fracaso de una iniciativa para incorporar inversión privada a los negocios comerciales de la institución.
El conflicto amenaza con complicar el camino del presidente hacia un nuevo mandato, previsto para marzo de 2027. Sin embargo, las exigencias de cambio no significan que su salida esté decidida, pues el dirigente conserva apoyos entre distintas asociaciones nacionales.
El proyecto comercial que detonó la crisis
La disputa se agravó por una iniciativa que buscaba crear una entidad comercial vinculada con los torneos de la FIFA y vender una participación minoritaria a inversionistas privados.
El plan contemplaba recaudar aproximadamente 4 mil 200 millones de dólares mediante la venta de hasta 20% de la nueva empresa, con una valoración estimada de 20 mil millones de dólares.
La propuesta generó cuestionamientos por la participación de capital privado en los derechos comerciales de las competiciones, así como por la falta de consultas previas con algunos dirigentes.
Entre los inversionistas relacionados con el proyecto figuraba una firma vinculada con Joshua Kushner, empresario estadounidense y hermano de Jared Kushner, yerno del presidente Donald Trump.
Ante la oposición interna, Infantino retiró la iniciativa en julio de 2026. La decisión no logró contener las críticas y abrió un debate más amplio sobre la concentración de poder y los mecanismos de supervisión de la FIFA.
Dirigentes y federaciones cuestionan su liderazgo
La oposición ha involucrado a dirigentes de distintas regiones, entre ellos representantes de la UEFA, la Confederación Asiática de Futbol y Concacaf.
Los críticos han reclamado una revisión independiente de los mecanismos de gobernanza, además de mayor participación de las federaciones en las decisiones que afectan al futbol internacional.
La inconformidad también alcanzó a la Asociación Suiza de Futbol, que retiró su respaldo a la candidatura de Infantino en septiembre. La decisión representó un revés político para el presidente, quien había contado con el apoyo de su federación nacional.
Otras asociaciones europeas también han expresado reservas sobre su continuidad. No obstante, el bloque opositor todavía necesita consolidar una estrategia común para convertir las críticas en una alternativa electoral viable.
Infantino responde a las críticas
Ante el aumento de la presión, el presidente propuso abrir consultas con las asociaciones miembro y analizar una revisión externa e independiente de los mecanismos de gobernanza de la FIFA.
Infantino defendió que el proyecto comercial retirado era una propuesta y no una decisión definitiva. También manifestó su disposición a discutir cambios en la distribución de facultades entre la presidencia, el Consejo y los demás órganos del organismo.
El dirigente, sin embargo, no ha anunciado su renuncia. Por el contrario, mantiene su intención de continuar al frente de la FIFA y buscar otro mandato en las elecciones de 2027.
Las propuestas de reforma tampoco han disipado todas las dudas de sus detractores, que cuestionan el alcance de la revisión y las garantías de independencia que tendría.
¿Puede Infantino dejar la FIFA antes de 2027?
La posibilidad de una salida anticipada ha cobrado relevancia, pero enfrenta obstáculos políticos y reglamentarios. Aunque algunos dirigentes han analizado medidas para cuestionar formalmente su continuidad, no se ha confirmado una decisión institucional que obligue a Infantino a abandonar el cargo.
El calendario electoral añade presión a la disputa. Las candidaturas deben cumplir con los requisitos establecidos por la FIFA antes de la elección presidencial programada para marzo de 2027.
Infantino asumió la presidencia en febrero de 2016, después de la salida de Joseph Blatter en medio de un escándalo de corrupción. Posteriormente, fue reelegido en 2019 y 2023 sin oposición.
Durante su gestión, la FIFA amplió algunas de sus competiciones y sus programas de financiación para las asociaciones nacionales. Estos recursos han contribuido a mantener apoyos entre federaciones que dependen de los fondos de desarrollo del organismo.
Sin embargo, sus detractores consideran que el crecimiento comercial de la FIFA debe acompañarse de mayor rendición de cuentas y controles institucionales.
La reunión del Consejo y las negociaciones previas a las elecciones serán determinantes para conocer la fuerza real de la oposición. Por ahora, Infantino enfrenta una crisis política significativa, pero su continuidad permanece abierta.