La triste realidad de Chicharito en Inglaterra
"Desde que llegué al banquillo del West Ham, su progresión ha sido fantástica", declaraba Moyes en la rueda de prensa previa a la derrota de los 'Hammers' ante el Liverpool. Y no le faltaba razón.
El ariete mexicano fue el hombre al que se agarró el escocés ante la avalancha de lesiones que asoló al equipo, y la respuesta del mexicano fue espectacular. Afinó la puntería y se convirtió en el faro del equipo en los últimos encuentros, anotando tres goles y dando una asistencia en los juegos ante el Bournemouth, Crystal Palace, Brighton y Watford.La dinámica parecía que había cambiado, que Moyes se había convencido de la necesidad de añadir al mexicano en el once gracias al alto nivel mostrado desde el mes de enero.
Y entonces llegó el juego ante el Liverpool, el primero con Lanzini recuperado de su lesión muscular en el bíceps femoral y en el que Moyes tendría que tomar una decisión sobre mantener a Chicharito en la titularidad o no.No le tembló el pulso al escocés, que apostó por su once de confianza.
En su sistema 5-3-2 sólo le caben dos delanteros, y ahí ha quedado demostrado que Lanzini y Arnautovic son intocables. Por ello, el panorama para el mexicano es bastante desalentador.Chicharito ha comprobado que a pesar de demostrar estar en gran forma, hay otros compañeros que cuentan con la confianza total del DT, y que excepto lesiones o sanciones, su lugar queda relegado a la banca, donde actuará como revulsivo en las segundas partes.
