La visita del Papa Francisco a México, el itinerario completo
El Papa Francisco recorrerá en México poco más de 400 kilómetros, del 12 al 17 de febrero, desde Chiapas hasta Chihuahua; hablará con la cúpula de la Iglesia Católica, con migrantes, jóvenes y niños enfermos.
De acuerdo con El Vaticano, el Papa no realizará reuniones privadas o particulares, con algún político, ni con representantes de una causa, y todas las comidas serán a solas, con excepción de la que tendrá con representantes indígenas en Chiapas.
Los viajes en avión de Jorge Mario Bergoglio se harán por Aeroméxico y los traslados en helicóptero estarán a cargo del Estado Mayor Presidencial.
El Papa viajará con una comitiva de 25 personas, entre prelados, cardenales y obispos, así como seis integrantes de la Guardia Suiza, quienes no portarán armas.
En tanto, toda la seguridad del Papa estará a cargo de la Secretaría de Gobernación (Segob), sobre la Cancillería, la Policía Federal, las policías estatales o las autoridades municipales.
Itinerario
Viernes 12 de febrero / Ciudad de México
19:30 horas
El Papa Francisco llegará al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México procedente de Roma. Se espera que sea recibido por una comitiva encabezada por el presidente, Enrique Peña Nieto, y su esposa, Angélica Rivera.
Tan solo en la capital del país, Jorge Mario Bergoglio recorrerá 222.5 kilómetros, y según los organizadores, se necesitarán 297 mil personas para que formen las vallas para su recorrido.
La primera ruta se hará del Hangar Presidencial a la Nunciatura Apostólica, por las vialidades Santos Dumont, Fuerza Aérea Mexicana, Circuito Interior, Río Churubusco y Avenida de los Insurgentes Sur.
Sábado 13 de febrero / Ciudad de México
09:30 horas
El Papa saldrá desde la Nunciatura Apostólica al Palacio Nacional y a la Catedral, avanzará por la Avenida de los Insurgentes Sur, el Eje 8 Sur, el Eje Central, Izazaga y finalmente 20 de Noviembre.
Francisco será el primer pontífice en entrar al Palacio Nacional, en su calidad de Jefe de Estado. Realizará una visita de cortesía al presidente, Enrique Peña Nieto.
10:15 horas
Tendrá un encuentro con autoridades, sociedad civil e integrantes del cuerpo diplomático. Se espera que esté presente todo el gabinete federal, así como los representantes de los Poderes de la Federación e invitados de la presidencia. No durará más de una hora.
El pontífice saldrá del Palacio Nacional y dará vuelta y media a la plancha del zócalo capitalino para ingresar a la Catedral Metropolitana.
11:30 horas
En la Catedral sostendrá una entrevista con obispos de México, encabezado por Norberto Rivera, Arzobispo Privado de México.
Al finalizar el cónclave, el Francisco saldrá a bordo del Papa Móvil hasta la Basílica de Guadalupe.
17:30 horas
Para llegar al templo en la Gustavo A. Madero, el Papa irá por la Avenida de los Insurgentes Sur, después el Eje 8 Sur, Eje Central, Reforma, y por último Calzada de Guadalupe.
Oficiará una misa en la Basílica de Guadalupe. Se espera que 39 mil personas asistan a la explanada de la Virgen Morena.
El Vaticano pidió al Episcopado Mexicano velar por la comodidad de los asistentes y exigió que sólo se permitan cuatro personas por metro cuadrado.
Domingo 14 de febrero / Estado de México – Ciudad de México
09:20 horas
El Papa Francisco se trasladará en un helicóptero del Estado Mayor Presidencial a Ecatepec de Morelos.
10:30 horas
Llegará al Centro de Estudios de Ecatepec en la Colonia Las Américas.
Para el Vaticano se trata del evento más importante en México, ya que se espera una asistencia de 500 mil personas.
12:50 horas
Se trasladará en helicóptero a la Ciudad de México.
16:30 horas
El Papa realizará una visita a niños con cáncer en el Hospital Pediátrico “Federico Gómez”, en la colonia Doctores.
La ruta para salir del Hospital Infantil será por las vialidades Doctor Márquez, Doctor Jiménez, Eje 3 Sur, Eje 8 Sur, la Avenida de los Insurgentes para finalmente llegar a la Nunciatura Apostólica.
Lunes 15 de febrero / Chiapas
07:30 horas
Salida del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México hacia Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.
Del aeropuerto se prevé que el pontífice se transporte en helicóptero de Tuxtla Gutiérrez a San Cristóbal de las Casas, sin embargo, dependerá de las condiciones climatológicas.
10:15 horas
Oficiará una misa con comunidades indígenas en el Centro Deportivo Municipal, en San Cristóbal de las Casas.
13:00 horas
Tendrá una comida con ocho representantes indígenas.
15:00 horas
Visitará la Catedral de San Cristóbal de las Casas.
15:35 horas
Regresará a Tuxtla Gutiérrez, donde sostendrá un encuentro con familias en Tuxtla Gutiérrez, en el Estadio “Víctor Manuel Reyna”.
18:10 horas
Regresará al Aeropuerto Internacional “Benito Juárez”.
Martes 16 de febrero / Michoacán
07:50 horas
Saldrá de la Ciudad de México al Aeropuerto General “Francisco J. Mujica” en Morelia, Michoacán.
10:00 horas
Se prevé que el Papa sea recibido por el gobernador Silvano Aureoles, luego será trasladado en vehículo cerrado hasta la última caseta donde abordará el Papá Móvil.
Realizará un recorrido de 8 kilómetros para dirigirse al Estadio “Venustiano Carranza”, donde tendrá misa con alrededor de 20 mil sacerdotes, seminaristas y religiosas, encabezada por Alberto Suárez Inda, actual Arzobispo de Morelia.
16:30 horas
Recorrerá un trayecto de 36 kilómetros para llegar al Estadio “Morelos”, donde sostendrá un encuentro con jóvenes católicos.
Se calcula la asistencia de 50 mil jóvenes dentro del estadio y otra cantidad similar fuera del mismo. Se calcula que el evento en el estadio dure alrededor de una hora.
18:55 horas
Está prevista la llegada del Papa Francisco a la Ciudad de México.
Miércoles 17 de febrero / Chihuahua
Se espera que 212 mil fieles asistan a la misa que oficiará el Papa Francisco en Ciudad Juárez.
08:35 horas
Saldrá del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México al Aeropuerto “Abraham González” en Ciudad Juárez, Chihuahua.
10:30 horas
Tendrá un encuentro con reclusos en el centro penitenciario Cereso 3, luego al Colegio de Bachilleres, así como al Seminario Conciliar.
12:00 horas
Oficiará una misa con fieles en el área de la feria de Ciudad Juárez.
19:00 horas
Se realizará una ceremonia de despedida, y posteriormente regresará a Roma desde el Aeropuerto Internacional de Ciudad Juárez.
De acuerdo con Eugenio Lira Rugarcía, coordinador general de la vista del Papa a México, y Georgina Sid, coordinadora de prensa y difusión del viaje apostólico, ya se están imprimiendo los boletos para asistir a la ceremonia y actos que encabezará el Papa en las sedes anfitrionas, todos serán gratuitos y serán distribuidos en las diócesis del país de manera equitativa de ocho a 15 días de anticipación.
Vehículos sagrados
En este contexto, el Nuncio Apostólico en México, Christophe Pierre, y el secretario general del Episcopado Mexicano, Eugenio Lira, impartieron la bendición a los cinco Papa Móviles que usará Francisco en su primera visita pastoral al país del 12 al 17 de febrero, como “misionero de peregrinación y de paz”.
Se trata de dos vehículos Jeep Wrangler y tres camionetas Dodge Ram, que serán utilizados en la Ciudad de México, Ecatepec, Tuxtla Gutiérrez, San Cristóbal, Morelia y Ciudad Juárez, como parte de la visita del Sumo Pontífice a México.
Asimismo, se impartió la bendición a seis automóviles cerrados Fiat 500L que se usarán para los trayectos largos.
México, arropado por los Papas
La inminente llegada de Francisco representa la séptima vez que un pontífice visita el país y será el tercer Papa que lo haga desde 1979. A partir de entonces, esos periplos han ido más allá de lo pastoral y subrayado el pragmatismo de una Iglesia Católica que ha logrado, en este periodo, transformar su condición legal en México. Entre canonizaciones y beatificaciones se han omitido siempre alusiones a los escándalos de abusos sexuales en el seno de la Iglesia mexicana.
Desde que se inauguró la era de los Papas viajeros, con Juan Pablo II, México ha sido destino casi obligado. A la par, prácticamente todos los presidentes en turno –con excepción de Miguel de la Madrid– han recibido alguna vez a los pontífices, con el carácter de visitante distinguido –por la proscripción constitucional vigente en su momento– o como Jefes del Estado Vaticano, con la parafernalia diplomática que ello conlleva.
Del escueto ‘‘lo dejo en manos de su jerarquía y los fieles de su Iglesia’’, de José López Portillo, al beso al anillo papal, de Vicente Fox se han transformado los términos de los encuentros. Paradojas de las visitas papales: entonces sin reconocimiento oficial de la Iglesia, herencia del jacobinismo revolucionario y los históricos desencuentros entre la Iglesia y el Estado, México tendría el privilegio de inaugurar la era de las misiones papales en el extranjero.
En enero de 1979 se celebraba en Puebla la Tercera Conferencia General de Obispos Latinoamericanos, a instancias del Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam). Con la mira puesta en ese encuentro, el Vaticano pretendía frenar el crecimiento, en el seno de la Iglesia, de quienes profesaban la Teología de la Liberación.
Juan Pablo II volvería a México en 1990, ya bajo el salinismo. Urgido de reconocimiento, Carlos Salinas buscaba fuentes de legitimación y en ese empeño inició acercamientos con la jerarquía católica. La segunda visita papal –en mayo de 1990– compaginó los dos objetivos: impulsar la reforma constitucional que le confiriera reconocimiento legal a la Iglesia en nuestro país e inaugurar la era del crecimiento exponencial de santos y beatos mexicanos.
En 1997 estallaría el escándalo en México: Marcial Maciel, hombre cercano a Juan Pablo II, gestor de importantes apoyos económicos al Vaticano y líder de la influyente Legión de Cristo, era denunciado por pederastia y abusos sexuales. Dos años después, Juan Pablo II vendría por cuarta ocasión. Pese a que las denuncias sobre estos abusos eran ya extendidas en muchos países, el pontífice guardó silencio.
Su último viaje a México (2002) fue consagrado en canonizar a Juan Diego, figura central en la creencia católica de la aparición de la Virgen de Guadalupe. Visiblemente agobiado por sus padecimientos físicos –que lo llevarían a la muerte en 2005– el Papa canonizó a Juan Diego, en difíciles condiciones personales. La ceremonia se realizó en la Basílica de Guadalupe, cuyo abad durante décadas, Guillermo Schulemburg, había puesto en entredicho la existencia del nuevo santo.
En marzo de 2012, Benedicto XVI –ya envuelto en la crisis por los abusos sexuales de la Iglesia y la corrupción en las finanzas vaticanas– llegaba a la ciudad de Guanajuato. Era una visita pastoral, pero su discurso no omitió aludir a la dura realidad que enfrentaba el país, con una cauda de miles de muertos en la ‘‘guerra’’ calderonista contra el narcotráfico. Incapaz de convocar a las multitudes que atraía su antecesor, Joseph Ratzinger convocaba: ‘‘Debemos hacer todo lo posible para combatir este destructivo mal’’.
Cuando llegó a México, habían pasado ya cinco años en que se había –por fin– defenestrado a Maciel, ordenándole abstenerse de ejercer el sacerdocio, al tiempo que se habían detonado centenares de denuncias contra los abusos sexuales en la Iglesia. En tan sólo dos años, Benedicto XVI había cesado a 400 sacerdotes en su intento por frenar los escándalos que golpeaban a la Iglesia católica.
