Y se hizo la guerra?
Quién sabe si a tiempo o no, pero ayer el dirigente estatal del PRI, Pablo Fernández del Campo, por fin declaró abiertamente la guerra política-electoral al partido en el poder y al gobernador, Rafael Moreno Valle Rosas.
Asumió, ahora sí, su papel de dirigente de un partido de oposición.
No sé si en el mejor momento por los intereses que el gobierno federal tiene puestos en el desarrollo pacífico del Pacto por México; sin embargo, los integrantes de la coalición 5 de Mayo sí hicieron pasar un mal momento al mandatario.
Personalmente, creo que si Pablo Fernández y Juan Carlos Natale López, dirigente estatal del Partido Verde, hubiesen querido reventar totalmente el evento organizado para la firma del famoso adéndum del Pacto por México, que tiene como objetivo no utilizar los programas sociales durante el proceso local que está en marcha, lo habrían logrado.
Palabras más, palabras menos, el priista, acusó al gobierno de tener las manos metidas en el proceso electoral que se vive en Puebla.
El reproche del priista, por supuesto, sacó chispas y de inmediato se convirtió en la nota del día, toda vez que tomaron por sorpresa al titular del Ejecutivo estatal.
Lo que no me explico es como, Luis Maldonado Venegas, no calculó, no operó, no planchó, no pactó, ni mucho menos garantizó la paz y tranquilidad del evento con todos los partidos políticos locales, con sus dirigentes.
El jalón de orejas que debe darle el gobernador, Moreno Valle, a su secretario de gobierno debe ser severo.
Y es que no calculó el desastre público que armarían los líderes partidistas antagónicos al mandatario, quien penas capoteó la afrenta señalando que no caerá en las provocaciones de sus opositores partidistas.
Empero, la lectura de este evento es muy evidente: La guerra se desató en la actual elección.
Sin elevar a nadie, considero que Fernando Manzanilla Prieto, convertido hoy en el coordinador de campaña de José Antonio Gali Fayad, se las pintaba solo para apagar cohetones y bombas como la que provocó ayer el priista, Pablo Fernández.
Hay que reconocer que con Manzanilla nunca hubiese pasado lo que sucedió ayer en el Centro Integral de Servicios (CIS).
Es más, me dicen que el gobernador, Moreno Valle, con justa razón, le recriminó fuertemente a Maldonado las actitudes de los líderes priista y del PVEM.
Lo cierto es que a partir de las acusaciones públicas en contra del gobernador por una supuesta elección de Estado, los demonios de la clase política poblana ya se desataron.
Ahora sí cobrará vida la amenaza velada que lanzó por Twitter el polémico panista, Javier Lozano Alarcón, quien está más metido en la grilla nacional entre Madero y Cordero que en los temas locales y los sucesos de ayer.
Así que nadie dude que a partir de hoy comience la verdadera elección, la tradicional, a la que nos tienen acostumbrados los partidos políticos y sus líderes, aquella que salpica suciedad por doquier.
Las formas y el respeto entre candidatos ya son cosas del pasado.
--------------------
Otras Posdatas:
* La inseguridad en Puebla…
Es imposible dejar de opinar sobre la inseguridad en Puebla.
Lo sucedió ayer en la 31 Poniente y el Boulevard Atlixco, el asesinato a sangre fría de un egresado de la UDLAP, empieza a ser una costumbre entre los poblanos que habitan la capital.
Y lo peor es que a las autoridades municipales nada les importa.
Es evidente que la delincuencia ya rebasó las tácticas y estrategias (si es que las hubo) de los encargados de gobernar y garantizar la seguridad en el municipio más importante de la entidad.
Eduardo Rivera Pérez, edil capitalino, está más preocupado en cuidar su imagen pública, en la elección y en su futuro político que en garantizar la paz y tranquilidad de los poblanos.
Ya nadie es libre de retirar dinero de un banco, porque ahora te matan, ya no sólo te asaltan.
Hoy, la moda, en Puebla, son los asesinatos a los cuentahabientes.
¿Y las autoridades, y Eduardo Rivera, y su secretario de Seguridad Pública, Amadeo Lara Terrón, y los elementos de la Policía Municipal, dónde carajo están?
¿Quién sigue, señor presidente, Eduardo Rivera?
En twitter: @poncharelazo
