Urgen filtros y candados para Morena
Los mandones de Morena en Puebla y el resto del país, particularmente su líder y próximo candidato a la presidencia, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), deben utilizar y aplicar los filtros y candados suficientes para evitar que su partido se contamine de cara al 2018.
Filtros y candados que eviten que Morena se ensucie de los desechos políticos de otros partidos que hoy pretenden arribar a sus filas para disque contribuir con la lucha social que el movimiento realiza en beneficio de los mexicanos.
Porque Morena parece que camina, suma y crece sin las restricciones necesarias para evitar intoxicarse en su andar.
Ensuciarse de personajes que lo único que harían con su llegada sería perjudicar la pulcritud política que tanto dicen tener los pejistas y morenistas.
Porque si bien Morena es el enemigo a vencer en 2018 -en lo local y nacional- lo más conveniente sería que triunfara con un ejército político propio y no integrado por los mismos políticos de siempre.
Por qué cuánto le convendría o perjudicaría a Morena sumar a sus filas a las ratas que ya están saltando del barco del PRI, del PAN, del PRD y de otras fuerzas políticas que están viendo el posible naufragio de su nave con miras al 2018.
Si ya el hecho de que José Juan Espinosa Torres, el polémico edil de San Pedro Cholula, sea un militante o simpatizante activo de Morena resulta toda una sorpresa -que no termina de gustar- habrá que preguntarse qué sucedería con la llegada de otros personajes de su tipo.
Actores políticos, del PRI por ejemplo, que están ya muy quemados, desgastados e incluso acusados de todo tipo de corruptelas.
Qué tanto convendría a Morena aceptar a priistas como Javier López Zavala, a Alejandro Armenta Mier, Enrique Doger Guerrero y demás marinistas que ya se autoproclamaron como posibles candidatos del peje.
Por cierto, se dice que Alejandro Armenta es apadrinado ni más ni menos que por el góber precioso Mario Marín Torres, quien le está coqueteando a AMLO vía el diputado federal.
Porque los marinistas ya dijeron que si no es por la vía del PRI entonces será por Morena, o por la ciudadana, pero ellos van a recuperar el poder que les arrebataron hace seis años.
La intención del marinismo, sin duda, debe encender los focos rojos en Morena para evitar que sus filas se contaminen de personajes corruptos y deshonestos provenientes de otros partidos.
A AMLO no le conviene tener a los “políticos chapulines”, a esos que andan de partido en partido sólo buscando cargos, dinero y candidaturas para acceder al poder con la intención de hacerse ricos.
Morena y el peje deben privilegiar la adhesión e inclusión a sus filas de personajes como Fernando Manzanilla Prieto, cuñado del ex gobernador Rafael Moreno Valle Rosas.
Sobre todo porque Manzanilla es un hombre sensato, inteligente y maduro -políticamente hablando- que concilia, que trabaja y que siempre está abierto al dialogo.
Bien harían los mandones de Morena en valorar la figura de Manzanilla como posible candidato al gobierno del estado en 2018.
Me parece que si la candidatura se disputara entre José Juan Espinosa, Fernando Manzanilla y el diputado federal Rodrigo Abdala Dartigues, el segundo no tendría problemas para quedarse con la representación.
Manzanilla reúne las características que le faltan a José Juan y a Abdala, y que requiere Morena, para disputar la gubernatura en 2018.
Será interesante escuchar los mensajes que deje en Puebla AMLO durante su próxima visita a Puebla (sábado 18 de febrero).
Porque si Morena se decide y postula a un buen candidato, competitivo, con buena imagen y arrastre entre los ciudadanos, vaya que va a hacer sufrir al PAN y al candidato o candidata del morenovallismo.
En twitter: @poncharelazo
