Urge el cambio de la 4T en Puebla
Algo debe hacer ya el gobernador Luis Miguel Barbosa Huerta para agilizar los resultados de la estrategia de gobierno que su administración implementó una vez que inició su gestión en Puebla.
Y es que urgen buenas noticias para el estado.
Él, desde luego, no puede hacerlo todo.
Porque entonces su gabinete para qué está.
Al gobernador poblano le hacen falta noticias motivadoras que les den una cara y una imagen distinta a su gobierno y a su trabajo en comparación con la de los gobiernos pasados.
Hoy en día, la percepción de los poblanos es muy importante, sobre todo cuando están en puerta unas elecciones intermedias en las que se elegirán nuevos ediles, nuevos diputados locales y nacionales, así como presidentes municipales, senadores y hasta representantes de las colonias y juntas auxiliares.
Si el gobierno barbosista desea pasar a la historia como el primer gobierno de izquierda que transformó verdaderamente Puebla tiene que poner manos a la obra.
Y si la intención es trascender me parece que empeñándose en difundir que todo es culpa del morenovallismo y del gobierno anterior se están equivocando.
El mandatario debe supeditarse a anunciar las buenas nuevas para el estado, para los poblanos, para todos los ciudadanos.
Las guerras, esas que se las deje a sus colaboradores, a sus operadores, a sus mejores hombres y mujeres.
El empeñarse en acabar con todo lo que huela y parezca morenovallista me parece un exceso y un gasto innecesario en fuerzas y recursos.
¿De verdad no existe nada que hayan hecho bien los gobiernos de Guillermo Pacheco Pulido y del desaparecido Rafael Moreno Valle Rosas?
¿No hay un sólo tramite, una obra, una acción o algo que se haya ejecutado conforme a la ley?
¿Nada de lo que se hizo en el pasado gustó a los poblanos?
¿Hasta cuándo van a pasarse culpando al pasado, a los gobiernos anteriores?
¿Y el presente y el futuro cuándo?
¿Y los nuevos proyectos, las nuevas ideas para sacar a Puebla adelante en qué momento empezarán?
Es cierto que la administración barbosista lleva poco tiempo de haber asumido funciones, pero se requieren forzosamente resultados inmediatos a fin de poder comparar y presumir el trabajo que se ejecuta hoy con el de gestiones pasadas.
No creo que todo, absolutamente todo, se haya hecho mal en las administraciones anteriores, y si así fue entonces que se juzgue y se proceda legamente pero ya se debe presionar a los actuales funcionarios, secretarios y titulares de las distintas áreas de gobierno para mostrar, insisto, los nuevos proyectos y los nuevos planes.
Sí, todo estuvo mal hecho, los puentes, los tirantes, los colores, la nomenclatura, las obras, los trámites, los préstamos, el endeudamiento, los PPS, las distintas acciones, ¿y después qué sigue?
¿Ahora tendrán que derrumbar y volver a levantar las obras, a pintarlas, a maquillarlas?
Se me hace un gasto innecesario querer mover la estrella de Puebla de su lugar, de la zona de Angelópolis, porque de entrada esa acción requiere una inversión, y creo que una inversión millonaria que bien podría destinarse a otra cosa.
Los pueblos indígenas, por ejemplo, qué van a estar pensando en subirse en una rueda de la fortuna si lo que necesitan es un empleo y condiciones dignas para poder vivir, crecer, desarrollarse y salir de la pobreza.
Las obras morenovallistas allí están y cuesta muy caro retirarlas o modificarlas.
¿Por qué no sólo se pintan, se actualizan y transforman con los colores de Morena, del actual gobierno?
¿Por qué la obsesión de eliminarlas de tajo cuando hay otras prioridades?
Algo que le resultó al presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) un verdadero problema fue culpar -todos los días- de todo al pasado, a los gobiernos priistas y panista, y esto lo reconoció incluso en las famosas mañaneras.
El gobernador Miguel Barbosa debe tener cuidado con el tema.
Casos como la presunta venta de niños, la inseguridad y las autoridades coludidas con el crimen organizado, la crisis que vive el gobierno de Claudia Rivera Vivanco, la presidenta municipal de Puebla, la falta de proyectos y resultados inmediatos en su gobierno le pueden pegar.
Por eso digo que la percepción de la gente y la imagen de su administración son de suma importancia para su gobierno.
Parece más efectivo el líder del Congreso del Estado, Gabriel Biestro Medinilla, quien declara y sale todos los días en la prensa, que los secretarios que integran el gabinete del gobernador Barbosa.
Lo mismo sucede con el operador en tierra del gobernador, Eric Cotoñeto Carmona, quien está presente en los medios y en la percepción de la gente como uno de los elementos más efectivos de la actual administración sin siquiera formar parte del gabinete.
Algo está pasando en el gobierno barbosista.
Urge la gobernabilidad y estabilidad en Puebla.
Hoy por hoy no se requieren más disputas entre funcionarios, tampoco se debe pisar o amenazar a los aliados, se debe mostrar que en este gobierno verdaderamente las cosas cambiaron.
Allí está como ejemplo el trabajo hecho en la Dirección de Comunicación que encabeza, Verónica Vélez Macuil, quien ayer presentó, junto con Pedro Gómez, Director de Puebla Comunicaciones, la nueva imagen del canal oficial del gobierno.
No hay duda que en Puebla hacen falta buenas noticias para contrarrestar eventos como el de ayer en la 11 sur, bloqueada por un grupo de manifestantes que estuvo a punto de los golpes.
Esa es la Puebla que se ve, que se percibe.
¿Verdad que ya urge sentir en Puebla el cambio?
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