Una de falsas promesas y campañas peligrosas
A tan sólo un par de semanas que concluyan las campañas en las que se disputa la gubernatura del estado, los candidatos y las candidatas están recurriendo a actos desesperados que al final del día podrían resultarles contraproducentes.
Y es que la desesperación y el nervio ya hicieron presa a por lo menos las tres candidatas del PRI, del PRD y la independiente, Blanca Alcalá Ruiz (BAR), Roxana Luna Porquillo y Ana Teresa Aranda Orozco, respectivamente.
Las tres están metidas de lleno en la estrategia de la guerra sucia.
Al abuelito de Morena, a Abraham Quiroz Palacios, el candidato del sueño, no se le puede tomar en cuenta porque parece estar conforme con el tercer lugar que ocupará en los resultados finales de los comicios del 5 de junio próximo.
Además, es tan cuadrado, parco y gris que da flojera mencionarlo.
No hace nada distinto para mejorar sus números. Está en su zona de confort y de allí nadie lo va a mover.
Empero, lo cierto es que el pesimismo está provocando que las candidatas rezagadas en segundo, cuarto y último lugar ensucien la campaña con las ideas más locas.
Su objetivo no es otro que tirar la elección si el resultado final no les favorece.
Seguir pegando, denostando, utilizar cualquier recurso -cierto o falso- para de alguna forma colgarse del arrastre del abanderado puntero, de la coalición “Sigamos Adelante”, Tony Gali, quien, por cierto, ayer apareció en una encuesta más como el abanderado que lleva la delantera de la competencia.
La encuesta la publicó el periódico Excélsior y en ella se muestra que Tony Gali aventaja por 11 puntos a su más cercana competidora, Blanca Alcalá.
De acuerdo a la encuesta publicada por el diario nacional (BGC-Excélsior), el estudio se levantó a inicios de mayo -del 6 al 9- y en su resultado Tony Gali alcanza el 44% de las preferencias efectivas, mientras que BAR el 33%, 11 puntos abajo.
En tanto, Abraham Quiroz, candidato de Morena, junto con Roxana Luna del PRD tienen un 8% cada uno, y Ana Teresa Aranda, la independiente, apenas un 7%.
Así que por ese tipo de resultados es que las candidatas están haciendo todo lo que pueden para hacerse notar.
Sin embargo, el tema de los despedidos del gobierno estatal, los ex burócratas, es muy riesgoso debido a que podría revertirse.
Me explico:
A BAR y al candidato o candidata que utilice el tema para hacer campaña, aprovecharse y denostar al gobierno en turno bien podría cuestionársele algo muy sencillo: ¿por qué hasta hoy, en tiempo electoral y después de 5 años, según sea el caso, los políticos se solidarizan y los quieren apoyar?
Me parece que es un arma de dos filos el temerse al tema.
Sobre todo porque, insisto, los políticos en general sólo se acuerdan de los poblanos y los ciudadanos en general hasta que les conviene.
Y en momentos electorales es muy evidente.
Lo mismo sucede con temas delicados, registrados en Puebla, de los cuales los priistas, los perredistas y demás políticos se hicieron patos.
Allí están los temas de Chalchihuapan, el de los presos políticos, el de los comerciantes de la 28 de octubre, entre muchos otros.
De estos temas nadie se acordó hasta en la elección que hoy se vive en Puebla.
¿Y antes por qué caramba no?
El caso más grave y más burdo es el de los priistas poblanos, quienes no han sabido, ni han querido ser oposición en Puebla hasta hoy en la elección.
Al grupo en el poder se han dedicado a elogiarlo en lo privado. Han hecho hasta negocio con el mandamás poblano.
Y los nombres y casos abundan, y en todos los sectores incluidos los medios; allí está uno de los más representativos de lo que se explica: el de José Juan Espinosa Torres, edil de San Pedro Cholula.
O el del diputado José Chedraui Budib, quien en el Congreso del Estado, se ha hecho que la Virgen le habla con muchos de los temas que ha votado, junto otros de sus compañeros legisladores, propuestos por el gobernador Rafael Moreno Valle Rosas.
Los propios marinistas callaron en lo que va del sexenio todas las supuestas arbitrariedades cometidas por el gobierno en turno.
Los marinistas, particularmente, el gober precioso, Mario Marín Torres, y toda su parentela, se escondieron y refugiaron en los distintos rincones de Puebla, en el interior del país e incluso en el extranjero hasta que creyeron que hoy, en la elección del 2016, era el momento de reaparecer.
¿Y mientras la gente, los poblanos qué?
Mientras se jodieron, nadie los peló, nadie se acordó de ellos.
Muy tarde se le ocurrió al PRI y a sus huestes convertirse en oposición.
A ver si no se les hace bola el engrudo el 5 de junio.
En twitter: @poncharelazo
