Una de dobles discursos (en la batalla por la mini)
Algo que deben tener muy presente y tratar con extrema precaución y cuidado en sus respectivas campañas los favoritos en la batalla por la minigubernatura de 20 meses en Puebla, son los dobles discursos de sus supuestos aliados.
Así es.
Tanto Tony Gali, candidato de la alianza “Sigamos Adelante”, encabezada por el PAN, como Blanca Alcalá Ruiz (BAR), abanderada de la alianza que encabeza el PRI, deben ser muy precavidos para que nadie les venda espejitos y engaños.
La elección que se vive en Puebla, la cual culminará el próximo 5 de junio, es a muerte y ya están activos los bribones que venden “votos fantasmas”.
En todas partes se encuentran.
Y todos los partidos están expuestos a estos expertos en el engaño.
Vamos, algunos forman parte incluso de los propios equipos de campaña de Tony y de Blanca.
Otros aparecen de la nada y así, cuando logran su cometido que es hacerse de dinero fácil, desaparecen.
En el PRD, tal vez, se estén aglutinados y escondidos los pillos electorales más peligrosos; esos que pican, dejan su veneno, y se van.
Y es que es muy peligroso este tipo de animal político, sobre todo en estos tiempos electorales y en el nivel tan competitivo de campaña de hoy donde un voto equivale a lo que vale una pepita de oro.
El ejemplo más claro de este tipo de personajes traicioneros y malandros está visto en Antorcha Campesina (AC), en sus líderes.
Porque Antorcha le vende esperanzas a uno y a otro.
Primero, se fue a entregar con Tony Gali, a quien le prometieron apoyarlo en todo lo que necesitara para poder ganar, junto con él, la gubernatura de Puebla.
Eso sí, a cambio AC entregó una gran lista de peticiones, envuelta en un pergamino, para cuando Gali asuma el poder.
Sus demandas, se dice, además giraron en torno al bienestar de la familia antorchista que controla la organización en el ámbito local y nacional: los Córdova Morán.
Sin embargo, lo mismo ya hizo Antorcha con BAR.
La entrevista pagada que ofreció Aquiles Córdova Morán, líder nacional de AC, recientemente fue el perfecto artilugio para poder amagar a los candidatos y partidos más poderosos en Puebla, al PRI, al PAN, a BAR y a Tony Gali.
Por una parte, le lanzaron un claro mensaje a su aliado más constante, el PRI para seguir logrando beneficios en Puebla y el resto del país; y por otra, recientemente amagaron al PAN con irse en su contra el próximo 5 de junio si es que el gobierno local no accede a sus demandas.
Bonito aliado, ¿a poco no?
Antorcha, evidentemente, tiene un doble juego, un doble discurso.
Inteligentemente, juega a ganar o ganar.
Y lo peor, su estrategia está blindada porque simple y sencillamente sus agremiados, simpatizantes y seguidores, por su número, dan para eso y para más.
Así se las gasta AC.
Fiable, por supuesto, la agrupación no es porque el día de la elección no se sabrá por quién votar.
Eso sí, seguro por el mejor postor.
Otros que tienen doble discurso porque dicen una cosa y hacen otra son los priistas-marinistas.
Dicen que están con Blanca pero le coquetean a Tony Gali y lanzan mensajes para apoyar su causa.
Primero aseguraron que se habían ido de la campaña blanca, movieron sus medios para amenazar que dejarían sola a su candidata y al final volvieron.
Hoy, los marinistas están metidos hasta el tuétano en la campaña de BAR pero tampoco descartan dividir sus apoyos entre los dos punteros.
Y es que para la pelea de la candidatura en el PRI hubo muchos gallos que hicieron ruido pero que hoy se quedaron mudos.
¿O alguien ha visto últimamente -en redes y en medios- a Juan Carlos Lastiri Quirós?
¿Al nuevo delegado del IMSS, Enrique Doger Guerrero?
Con los dogeristas sucede lo que con los Morales en el PRI: su líder jura estar con Blanca pero toda su parentela, amigos y aliados están metidos con el PAN y Tony Gali.
Por eso mismo, Manlio Fabio Beltrones, dirigente nacional priista, no confía ni en los Morales ni en muchos otros priistas poblanos que bien sabe pueden hacerlos perder.
Y es que, dicen, el doble discurso ya pudo contagiarlo hasta él.
En Twitter: @poncharelazo
