Último minuto
Viernes, 25 de Septiembre de 2026
Puebla 13°C
Reto Diario | Noticias de Puebla
Ver Episodio Completo

Portada del Día

Cargando Portada...
Posdata

Un delegado parlanchín y olvidadizo

Vaya trabajo, complicación y reto el que tiene enfrente el nuevo delegado del PRI en Puebla, Rogelio Cerda Pérez, quien parece no tener la información completa sobre la situación y el escenario político en el estado.

Y es que el priista, de entrada, advirtió que su partido está preparado para enfrentar una elección de Estado pero olvida que la vieja práctica priista es precisamente esa, organizar elecciones bajo una modalidad cooptada para garantizar los triunfos.

Ejemplos hay muchos, tanto en las elecciones presidenciales como en las estatales y municipales.

Faltaría espacio para señalar todos los comicios en los que la mayoría de los partidos políticos, particularmente el suyo, el que gobernó Puebla por casi 70 años, ejecutó prácticas ruines para salirse con la suya y ganar elecciones por medio del relleno de urnas, del acarreó indiscriminado de electores, de la compra del voto, del intercambio de dádivas por sufragar por determinado candidato, entre muchas otras.

Por algo existen hoy las candidaturas ciudadanas, los independientes, “los bronquitos” como ahora les dicen. Por la existencia de una sociedad harta y aburrida de los partidos fraudulentos.

Y lo mismo pasa en el PRI que en el PAN, en el PRD, en el Verde y en casi todas las fuerzas políticas. Morena parece el instituto político más limpio tan sólo por su reciente creación.

Ojalá que Andrés Manuel López Obrador (AMLO) no permita que se contamine tan rápido.

A Rogelio Cerda parece que nadie le dijo que el PRI salió de Casa Puebla por cuerdas por los abusos, corrupción, escándalos y todo el negro historial acumulado por su correligionario “El Góber Precioso”, Mario Marín Torres.

Tampoco parece recordar el tema que hundió al marinismo y por el que su partido tuvo que negociar y ceder la gubernatura del estado con el ex presidente Felipe Calderón Hinojosa, y a la postre ya con el hoy gobernador Rafael Moreno Valle Rosas a fin de evitar la cárcel, el Lydiagate.

Qué pronto olvidó que el último gobierno priista de Puebla, el marinista, detuvo arbitrariamente a la escritora y periodista Lydia Cacho Ribeiro por órdenes expresas de “El Rey de la Mezclilla”, Kamel Nacif, quien le solicitó personalmente al entonces gobernador poblano Mario Marín encarcelarla y enviarla con las “tortilleras y las locas” ya encarcelada.

Qué corta memoria tiene el nuevo delegado priista.

¿Y así se atreve a garantizar el regreso del PRI a Casa Puebla?

Valiente dirigente envió el CEN priista al estado.

Ojalá que Rogelio Cerda revise la historia de su partido en Puebla, los antecedentes de todos sus militantes, de sus líderes, de sus prospectos para la elección a la minigubernatura, de las traiciones, de la falsa unidad, de la historia detrás del mito de la derrota del PRI en el 2010, junto con el sacrificado por Mario Marín y sus operadores, Javier López Zavala, el ex candidato.

El delegado parece que quiso empezar su trabajo político y estratégico en Puebla queriéndole vender espejitos a la militancia priista poblana, a ver si no se equivocó.

Como dice el dicho, vamos a ver si “como ronca, duerme”.

Por cierto, sería bueno que el recién estrenado delegado tricolor empiece por ordenar las cosas en su propia casa, donde no todo está bien hecho como tanto lo presumen sus encargados.

Si desea que el PRI sea “un partido de puertas abiertas” pues que haga algo porque en su instituto político se empiece por dejar de obstaculizar el trabajo de algunos medios de comunicación, reporteros y fotógrafos.

Es absurdo que el priismo critique públicamente y condene la actitud, las acciones y quehaceres del gobierno en turno, del morenovallismo y su mentor, y asuma las mismas prácticas.

Tanto en PRI estatal como en el municipal, sus propios protagonistas, se jactan de ser un partido democrático, congruente, abierto a los ciudadanos pero no toleran ni la crítica ni mucho menos las voces disidentes.

Imaginemos qué pasaría si ese PRI intolerante es el que regresa a Casa Puebla y al poder.

Qué miedo.

¿O me equivoco, señor delegado?

La comunicación, el dialogo, la sensatez y la apertura son la fórmula para lograr un equilibro en cualquier grupo, en cualquier organización, entre el poder y la prensa, particularmente.

Ojalá que Rogelio Cerda y todos y cada uno de los enviados por Manlio Fabio Beltrones, dirigente nacional del PRI, se metan eso en la cabeza porque de lo contrario no van a ganar nada ni en Puebla ni en ningún otro estado de los 12 en los que en 2016 habrá elecciones.

En Twitter: @poncharelazo