Tony Gali y el caso Carrancá
El gobernador del estado Tony Gali está dispuesto a terminar su gestión como mandatario de la mejor forma: entregando buenas cuentas a los poblanos, logrando la reconciliación del gobierno con los ciudadanos y cediendo el poder sin problema alguno.
Tony desea una transición suave y tersa.
Sin contratiempos, sin aspavientos y sin conflictos de ningún tipo.
Y si para ello tiene que ponerse bravo es un hecho que lo hará.
Porque el gobernador poblano es un servidor público sensato, sensible, sencillo, amable y democrático pero también leal y justo.
Conoce a la perfección, además, los males que sufren los poblanos.
Y no es ajeno a los temas de inseguridad, robo de hidrocarburo, feminicidio, entre muchos otros fenómenos sociales que sufrimos los poblanos.
Es un hecho que si hay que sacrificar al Fiscal del estado Víctor Antonio Carrancá Bourget lo va a hacer sin miramientos.
Porque no es la primera vez que el fiscal se muestra opaco en su cargo, irresponsable y omiso ante las demandas de los ciudadanos.
El asesinato de Juana Iraís Maldonado Infante, mejor conocida como Juany, es una más de las pifias del funcionario, de los errores, de los yerros y la ligereza con que actúa como Fiscalía del Estado.
Ya son muchos los traspiés, muchos los muertos y muchos los problemas generados por Carrancá.
Qué más da si a estas alturas del gobierno y la administración de Tony Gali se mueve o destituye a otro funcionario.
Sucedió con Michel Chaín Carrillo en su momento, ahora toca el turno del fiscal.
Parece lo más conveniente para el gobierno y la administración de Tony Gali, quien se ha mostrado como un funcionario de pantalones, de palabra y de justicia para los ciudadanos.
Al gobernador no le tiemblan las piernas ni la mano cuando se trata de poner orden en su gobierno y su gabinete.
Es institucional y respetuoso de los acuerdos pero en su gobierno quiere que se den resultados.
Empero, Tony Gali tampoco es ajeno a los tiempos electorales.
Al contrario, el gobernador del estado tiene claro quién debe gobernar el estado por los próximos años.
Sólo basta analizar la carrera política del mandatario para saber dónde están sus preferencias, su voto, su lealtad, su gratitud y su respeto.
A Tony Gali no le gusta confrontarse, mucho menos con quien le tendió la mano.
La grilla y la guerra electorera lo hacen vulnerable.
Sin embargo, la firmeza, la congruencia y la inteligencia lo fortalecen y lo ponen en una posición inigualable.
Extraordinaria seguramente porque Tony Gali ha evitado la tentación de meter las manos al proceso electoral que camina solo, bajo la vigilancia de los ciudadanos.
En Puebla va a ganar la gubernatura el personaje que más gestión social ha hecho, el que más ha trabajado y el que más se ha preocupado por los ciudadanos.
Y para saberlo sólo basta preguntarse y contestarse que han hecho los candidatos con mayores posibilidades por el estado, por sus ciudadanos.
¿Qué ha hecho Martha Erika Alonso Hidalgo, candidata del PAN y de la coalición Por Puebla al Frente, por los poblanos?
¿Qué ha hecho Luis Miguel Barbosa Huerta, candidato de Morena, por los ciudadanos estos últimos años?
¿Qué ha hecho Enrique Doger Guerrero, del PRI, por los poblanos como funcionario?
Las respuestas están en todas partes en los medios, en los diarios, en las revistas y en el ciberespacio.
Y lo mismo sucede con el gobernador y con todos sus funcionarios.
Sólo basta que los poblanos nos decidamos a indagar y a conocer un poco más de nuestros candidatos.
Estamos obligados a hacerlo por Puebla, por su futuro y el nuestro.
Ya sólo quedan unos días de campaña, así que hay que reflexionar el voto decidir por quien inclinarnos.
No se vale no salir a votar.
En twitter: @poncharelazo
