Tips para entender el posible resultado de la elección
Son varios detalles los que no calcularon bien los asesores, operadores, promotores y líderes del PRI -local y nacional-, quienes impulsaron a Blanca Alcalá Ruiz (BAR) para que se convirtiera en candidata a la minigubernatura del estado, los cuales les están saliendo muy caros.
Errores, hay que decirlo, que podrían costarle la elección a la senadora con licencia y a toda la corte que la acompaña en su loca aventura de buscar convertirse en la primera gobernadora de Puebla.
Y digo loca porque nadie le dijo a BAR que a la hora muchos priistas la dejarían sola.
Tampoco le dijeron que enfrentarse al morenovallismo en este momento era prácticamente un suicidio político.
Mucho menos le advirtieron de las rencillas, guerra y enfrentamiento entre Miguel Ángel Osorio Chong, el poderoso Secretario de Gobernación del gobierno federal, y Manlio Fabio Beltrones, dirigente nacional del PRI, la cual le está pegando a su campaña.
Y lo más grave, tal vez, nadie le dijo a BAR que tenía que alejarse totalmente del “Góber Precioso”, de Mario Marín Torres, y toda la fama de corrupción y la mala imagen que va dejando el ex mandatario por donde pasa.
La pregunta ante tal escenario sería: ¿sacrificaron a Blanca con premeditación o por mera ignorancia política?
Yo me voy por lo primero.
Sobre todo observando cómo los medios antes amigos de Blanca, supuestos luchadores sociales al servicio de la comunidad, primero la defendieron, la idolatraron y ahora la condenan y la siguen vapuleando.
Son esos que incluso en su momento defendieron la causa de Roxana Luna y de Ana Teresa Aranda, ahora candidatas del PRD e independiente, respectivamente. Los mismos que tienen vínculos directos con el zavalismo, el dogerismo, el lastirismo, el marinismo y todos los ismos que existen en el PRI.
Aquellos que tienen publicidad de la propia BAR y del Verde, partido que ni es ecologista, ni verde, ni mucho menos defensor del medio ambiente, y a pesar de ello le seguirán tundiendo a lo largo de toda la campaña.
La estupidez de los asesores del PRI es tan burda que parece que pagaron porque les pegaran.
Sin duda, cada quien tiene lo que se merece.
Coincido con mi amigo, el ducho periodista Ricardo Morales, quien dijo recientemente en su tan leída columna “Serpientes y Escaleras” que seguramente Blanca está arrepentidísima de haber aceptado la nominación a la primera magistratura del estado por apenas dos años.
Me parece, siempre lo he dicho -en público y en privado-, que Blanca tenía que haber esperado mejores tiempos, condiciones y el momento idóneo para lanzarse a tratar de realizar su sueño de ser gobernadora.
El 2018 tuvo que haber sido el año para poder manifestar su interés de llegar a Casa Puebla.
Sin embargo, ahora sí empiezo a creer aquella versión de que los buitres del PRI poblano engañaron a su candidata, la sometieron a su voluntad y la lanzaron al vacío sin paracaídas.
Y me refiero a los buitres priistas que tienen serias aspiraciones para buscar la gubernatura en 2018, la constitucional de seis años. Esa que en el PRI todo mundo quiere y se hace pato.
Me parece que no son nada normales los graves errores registrados en la campaña de BAR, ahora hasta ortográficos.
Yerros de primaria que no tendrían que pasar en una campaña tan seria como la de la mini.
Tal parece que la historia del 2013 se está repitiendo: los propios priistas vendieron, como Judas a Jesús, a su líder.
En aquella ocasión se dijo que el PRI ganaría con Enrique Agüera Ibáñez, a quien al final dejaron solo y su alma.
El ejército priista -ni local ni federal- el Día D ni operó ni se apareció en las urnas para cuidar el voto.
La metralla que el morenovallismo soltó contra Agüera fue mortal, la relación que el ex rector de la BUAP mantenía con Mario Marín lo condenó y llevó a la derrota.
Aparecieron, también, sus propiedades, su riqueza desmedida y oculta; lo difamaron, lo evidenciaron y en día de la elección, con el consentimiento del gobierno federal peñista, lo aplastaron.
Así que si la actual historia electoral del PRI en Puebla se parece mucho a aquel 2013 no dude cuál será el resultado.
Pobre Blanca.
¿Voy bien o me regreso?
En Twitter: @poncharelazo
