“Solo tienen dos neuronas”, fue el insulto que desató el conflicto laboral en el IMSS
La sede del sindicato está tomada, desde hace varios días, por trabajadores que exigen la destitución de los líderes gremiales
“Solo les hace falta tener dos neuronas para atacarme”, fue el insulto que hace una semana lanzó Rafael Olivas Hernández, el líder nacional del gremio de trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en contra de un grupo de congresistas y ese episodio ha detonado la peor crisis que ha enfrentado, en las últimas tres décadas, el sindicato del IMSS.
Las recientes movilizaciones de doctores, enfermeras, camilleros y personal administrativo del Seguro Social –en casi todos los estados del país– están motivadas por tres factores: el raquítico aumento salarial del 2.9% que les concedió el Gobierno federal, el fuerte malestar que hay por las carencias de insumos y fármacos en las unidades médicas del IMSS y porque las bases están cansadas del control autoritario que ejerce el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS).
Sin contar que hay un fuerte malestar en las bases de la organización por los escándalos de corrupción del sindicato, pues es “un secreto a gritos” que ahí todo se vende, como son los puestos de trabajo que, por mandato de ley, corresponde a la representación gremial cubrir las vacantes de médicos, enfermeras y personal de apoyo.
Lo que está ocurriendo es el reflejo de que el SNTSS perdió el control del gremio y, sobre todo, que los trabajadores están hartos de un sindicato autoritario que tiene un sistema de castigos para acallar cualquier intento de crítica y disidencia hacia su interior de la agrupación.
Esta crisis ha tenido en Puebla una profunda repercusión, pues desde que empezaron las movilizaciones “desapareció del mapa” la secretaria general de la Sección 1 del SNTSS, María Elena López de la Vega, quien lleva apenas un año al frente de la organización laboral.
La sede del sindicato está tomada, desde hace varios días, por trabajadores que exigen la destitución de los líderes gremiales. Sobre esta situación, López de la Vega no ha dicho una sola palabra.
Acerca de la consulta que hubo este jueves, para someter a votación la propuesta salarial del IMSS, no hubo una sola intervención del sindicato para intentar convencer a los trabajadores de aceptar el ofrecimiento que planteó el Gobierno federal.
El resultado de la consulta en Puebla habla por sí solo: de los 10 mil 700 trabajadores que votaron, el 91% rechazó el ofrecimiento salarial, y de alguna manera se interpreta que al mismo tiempo es una muestra de repudio al sindicato.
“Ni tienen neuronas”
El Congreso Nacional del SNTSS es donde siempre se somete a votación la propuesta de aumento salarial que hace el Gobierno de la República a las bases laborales del IMSS.
El último Congreso Nacional concluyó de la peor manera, para la cúpula sindical, el pasado 11 de octubre.
A ese evento llegaron mil 316 congresistas y cuando se votó la oferta de aumento salarial, que planteó la dirección general del IMSS, unos 260 participantes sufragaron en contra.
Esa fue una situación inédita porque en años anteriores el sindicato siempre lograba que hubiera un apoyo unánime a los ofrecimientos del gobierno federal.
Ante ese resultado, el dirigente nacional del SNTSS, Rafael Olivas, perdió el control y acusó a quienes votaron en contra de ser enemigos del sindicato.
Eso provocó reclamos de los congresistas y fue entonces cuando el dirigente lanzó la frase: “Solo les hace falta tener dos neuronas para atacarme”.
Tal situación llevó a que muchos congresistas plantearan que en el sindicato no se permite ninguna forma de disenso.
Y que el malestar no solamente fuera en contra del reducido aumento salarial que ofreció el Gobierno, sino se trasladara en contra del autoritarismo sindical.
Esa frase de Rafael Olivas se propagó entre los miles de trabajadores del IMSS de todo el país y “se prendió la mecha” en contra del SNTSS.