Solidaridad en la BUAP con Ayotzinapa
Pancartas, mantas, cartulinas, eventos culturales, marchas y asambleas visten internamente diversas Facultades de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) en apoyo a los normalistas desaparecidos de Ayotzinapa.
Este día se realizará una asamblea en la Facultad de Economía por parte de diversos estudiantes de la BUAP para acordar las acciones que seguirán una vez que la Asamblea Interuniversitaria aprobó este fin de semana realizar un marcha masiva para el próximo 31 de octubre y un paro nacional estudiantil el próximo 5 de noviembre.
La desaparición de los 43 normalistas en Iguala provocó una movilización e indignación social no sólo en Guerrero, sino en todo el país y más allá de las fronteras nacionales.
La caída del gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre, no dejó satisfecho a nadie, ni detendrá las movilizaciones sociales porque la prioridad es que aparezcan con vida los 43 normalistas de Ayotzinapa.
Por eso cuando se camina por las Facultades de la BUAP se puede apreciar el grado de indignación entre los universitarios por los vínculos entre las autoridades de Iguala y el cártel Guerreros Unidos que derivaron en la detención ilegal y desaparición de los normalistas de Ayotzinapa.
Nadie puede, ni debe atreverse a tratar de limitar las expresiones de solidaridad de los estudiantes de las universidades públicas y privadas en apoyo a los normalistas y sus familiares.
Lo ocurrido el pasado jueves en la Facultad de Administración cuando la directora, Lilia Vázquez Martínez, amenazó a los profesores de esa unidad académica con sancionarlos si participaban en la protesta de ese día a favor de los normalistas debe ubicarse en su justa realidad.
Fue un error patético de la directora, uno más.
Ella junto con el enviado de la Secretaría General, Benjamín Dimas Chávez, reprimieron a los profesores de manera injustificada porque no fueron ellos los que organizaron la protesta a favor de Ayotzinapa.
El error de Lilia Vázquez no se volverá a repetir porque el rector de la BUAP, Alfonso Esparza, es uno de los principales promotores de la apertura y libre expresión al interior de la máxima casa de estudios.
Se sabe que el rector ya tomó nota de la errónea conducta de Lilia Vázquez y existen garantías de que no se volverá a presentar un episodio de tal magnitud.
Lilia Vázquez tendrá que guardar sus corajes y gritos para su casa.
La directora sabe que no podrá volver a equivocarse porque habrá serias consecuencias contra ella por parte de los estudiantes y profesores que están en desacuerdo con su forma de conducir la Facultad de Administración.
En la BUAP existe un brote real y masivo de solidaridad con los estudiantes normalistas de Ayotzinapa.
El rector ratificará la total apertura que existe en la BUAP.
Ayotzinapa hoy une a todos por la indignación que provoca la desaparición de los 43 normalistas.
Y la BUAP es un espacio de apertura y conciencia social que no está ajeno a la indignación.
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@gomezcarlos79
