Siguen sin entender en el PRI
En el PRI poblano tal parece que no entienden que deben reorganizarse, rehacerse y sumarse en un solo proyecto político para tratar de recuperar terreno en la arena política de Puebla.
Siguen enfrentados los priistas, divididos, peleados y disgustados.
Ni porque tienen el ejemplo del 2010, cuando perdieron el poder; y el 2018, cuando vieron caer el poderío de los artífices de su desgracia, entienden.
En este momento, los priistas, su líder Javier Cacique Zárate, deberían estar pensando cómo volver por sus fueros, cómo convencer a la gente de que no están muertos y pueden regresar al gobierno.
Pero no, siguen con sus guerras intestinas.
Los priistas en vez de estar pensando en una estrategia que sume y que haga frente en los comicios extraordinarios a Morena y a su candidato, sólo están pensando en cómo poder beneficiar sus intereses y cómo pegarle al correligionario de enfrente.
En el PRI poblano no hay corriente más fuerte, por las circunstancias políticas, que la del marinismo.
Cosa que deberían capitalizar los priistas para poder armar una buena campaña con o sin aliado de por medio.
Y es que ya vimos que el PAN ahora ya hasta duda si participa o no en la elección extraordinaria para definir gobernador, mientras que el PRD y la chiquillada están sin rumbo.
Porque al resto de los partidos políticos ya nadie los guía, su brújula se perdió, y quién sabe ahora cuál será su futuro.
En tanto, el Verde, como siempre ha sucedido, junto con su dirigente Juan Pablo Kuri Carballo, ya encontró el camino para concretar una alianza con Morena y seguir viviendo del trabajo de los demás.
Prácticamente tiene asegurado su futuro si cuaja una alianza Verde-Morena en Puebla.
Así de fácil y sencillo.
Lo que si habría que hacer es comentarlo, subrayarlo y sostenerlo: el Partido Verde en Puebla y la Carabina de Ambrosio son lo mismo.
El Verde es una franquicia familiar y de negocio que es todo menos un partido político.
Juan Pablo Kuri no es ni político, ni ecologista, ni defensor del medio ambiente ni nada por el estilo.
El partido del tucán sigue siendo sólo un negocio en Puebla y ya.
Sus dirigentes sólo son sus administradores y tienen que entregar cuentas a sus patrones.
El caso es que la disputa por la gubernatura, la cual se efectuará el próximo 2 de junio, sólo se va a centrar en la participación de los tres partidos más fuertes en el estado, y eso si el PAN decide entrarle.
Porque también los acules siguen agarrados del chongo y no se ve cómo para cuando se resuelvan las diferencias de sus militantes.
Así que el agarrón podría darse únicamente entre Morena y el PRI.
Cosa que convendría más al PRI y a la corriente que lo tenga controlado.
Por lo pronto, en el otro frente, la guerra entre los dos gallos punteros para alcanzar la candidatura al gobierno del estado por Morena, Alejandro Armenta Mier y Luis Miguel Barbosa Huerta, sigue y se agudiza.
¿Quién estará en el verdadero ánimo del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO)?
Porque se dice que el mandatario quiere ganar Puebla por paliza para demostrar que a pesar de los tropiezos de su administración sigue contando con el respaldo y la aceptación de la gente.
Entonces si el PRI es inteligente tiene mucho que ganar en la próxima elección.
Porque no hay que ser tan sabios o inteligentes para observar que el gabinete del gobernador Guillermo Pacheco Pulido está integrado en su mayoría por priistas puros y simpatizantes de Morena que tienen su corazoncito tricolor.
La mentada alianza PRIMOR aún no está firmada del todo.
Por lo tanto aún falta mucho por negociar y por hacer en Morena para garantizar un triunfo por encima del PRI, del PAN y del resto de los partidos.
Morena es, por ahora, el partido favorito pero puede equivocarse y poner su triunfo en peligro.
Y a propósito, lo más sensato, honesto y democrático, no hay duda, es que en Morena se defina a su gallo para la extraordinaria por un estudio demoscópico, es decir encuestas.
Ya se verá quién es el bueno, si Armenta o Barbosa.
Lo que deben cuidar es no dividirse o fragmentarse porque eso fortalecería a sus adversarios.
Veremos, entonces, si se dan las condiciones en la próxima elección extraordinaria para un agarrón de antología entre Morena, el PRI y el PAN.
Hay que estar atentos.
En twitter: @poncharelazo
