Salomón Jauli, un hombre de Fe y fortaleza
* Presenta con éxito nuevo libro Jiménez Merino
Quienes tienen la fortuna de ser padres saben que un hijo es el mayor tesoro que puede poseerse en la tierra. Es una parte de uno mismo, tu sangre, tu vida. Tu aliento, a quien más se ama por encima de todo, por encima de defectos y virtudes. Es el motor que te levanta en los peores momentos, el aliento que requieres cada mañana para iniciar un día más de lucha.
Por eso, ayer cuando me enteré del trágico final de Salomón Jauli Dávila, no dudé un instante en que su decisión final fue un acto de profundo amor y de un gran valor. Decidió ir a encontrarse con su hijo, nuevamente, porque perder a un hijo es tanto como dejar de respirar, como estar en este mundo como un ser en estado de coma, vegetal, sólo que con movimiento propio, pero sin luz, sin un motivo para permanecer entre la gente.
A Salomón Jauli nadie puede escatimarle elogios, fue un hombre que puso ejemplo con su vida de la pasión que sentía por el deporte como una forma de realización humana, impulsó esta actividad en todas sus variantes, se ganó el aprecio, confianza y reconocimientos de gobernadores como Guillermo Jiménez Morales, Don Manuel Bartlett y el propio Mario Marín Torres.
Más allá de ligarse con un “ismo”, fue un hombre que traspasó sexenios como merecimiento justo a su entrega y trabajo. Obtuvo una diputación federal en el sexenio de Bartlett Díaz gracias a su determinación de ir casa por casa presentándose de manera sencilla, como era él, para solicitar el apoyo de los poblanos.
Fue un deportista en el mundo de la política, que trabajó cada día como si fuera un reto más de las muchas carreras que realizó o una brazada interminable de sus largas horas de natación.
Orgullosamente logró ser el primer mexicano en cruzar el Estrecho de Bering, por encima de su miedo al mar, por encima de las bajas temperaturas y de los peligros propios del océano. No fumaba, ni bebía. En sus propias palabras, era un hombre de determinación, con control pleno de sí mismo, de sus actos, que sabía lo que debía y no debía hacer.
Fue el artífice de la construcción del Parque Ecológico Revolución Mexicana, con su famosa pista de tartán, que hoy suman más de 20, y el lugar se ha convertido en centro deportivo y de sana reunión familiar, juvenil, infantil.
No recuerdo cuántas fueron las veces que durante sus discursos en eventos públicos le era imposible contener las lágrimas cuando hablaba de sus logros, que finalmente eran un aporte al mundo de los deportistas poblanos. Era sin duda, Salomón, un hombre sensible y entregado a su pasión por la actividad deportiva como una forma de vida.
En la plenitud de su edad, con brillantes triunfos a cuestas, hace unas semanas perdió a lo más valioso que puede tener un hombre o una mujer, su hijo Salomón, de apenas 22 años. Más allá de frases hechas como “irreparable pérdida”, Salomón Jauli Dávila perdió a su vida, a su aliento, perdió una parte de sí mismo y sin duda el motivo para seguir entre los humanos.
Nadie puede poner en duda o cuestionar su fortaleza de espíritu, su entereza, su determinación, su fuerza de voluntad, temple y carácter de triunfador. Se requiere de algo más que eso para cruzar un océano a más de 15 grados bajo cero. Se requiere de más para ser dueño de tu propio destino.
Por eso creo sinceramente que la determinación que tomó ayer no sólo fue un acto de valor, sino un inmenso acto de Fe y del amor más puro que hay en un ser humano, pues decidió terminar sus nexos en esta vida para encontrase con su amado hijo en donde Dios los tiene ya, a ambos, por toda la eternidad.
Descansen en paz Salomón y Salomón.
Scrabble Político
Con gran éxito presentó Alberto Jiménez Merino un libro más de su autoría, titulado “Herbolaria Mexicana”, durante la clausura de la Feria Internacional del Libro realizada hace unos días en Guadalajara, Jalisco. En su nueva aportación al mundo de la agricultura el diputado federal analiza la existencia de 30 mil especies vegetales a nivel mundial y particularmente las 10 mil que poseen cualidades curativas y de gran relevancia en el mundo de la medicina.
Entre los datos más importantes recopilados en su nuevo libro, Jiménez Merino destacó la importancia que tiene la correcta aplicación y comercialización de dichas especies, pues generan aproximadamente una derrama económica anual de 75 mil millones de euros.
Llama la atención el hecho, porque de acuerdo a lo revelado por el diputado federal, egresado de la Universidad de Chapingo y experto en temas de agricultura, mientras China explota 9 mil 905 plantas medicinales, con su lógica derrama financiera, México apenas utiliza 500 de ellas, consideradas las más comunes.
El reto es claro, particularmente en Puebla, donde se cuenta ya con un catálogo de las especies que existen en el territorio y que son viables de comercialización y uso farmacéutico.
