Saldo de la elección en juntas auxiliares
Aunque fueron pocas las irregularidades registradas en el proceso electoral que se efectuó ayer en las juntas auxiliares de la entidad, particularmente en las que se llevaron a cabo en la capital poblana, las inconformidades y su gravedad no pasaron desapercibidas.
La suspensión de los comicios en algunas demarcaciones se tuvo que decretar debido a la falta de garantías por parte de las autoridades para votar en completa paz y tranquilidad.
Y aunque afortunadamente los disturbios registrados en lugares como San Miguel Canoa, La Resurrección, San Sebastián de Aparicio y Santa María Xonacatpec no pasaron a mayores, sí mancharon la asepsia de las votaciones en las que se refrendó, por cierto, que en Puebla no existe un equilibrio de poderes.
Otro cantar fue en San Diego Chalma, donde sí hubo heridos y hasta el Ejército salió por cuerdas del lugar.
Empero, lo más grave de todo esto es que al PRI de plano no le interesa ser oposición, ni opción de gobierno, ni mucho menos un protagonista de la vida política local.
Y es que mientras los operadores panistas y del resto de sus aliados trabajaron y tejieron fino para llevarse la mayoría de las juntas auxiliares, los diferentes líderes priistas, esos que tanto insisten con apoderarse del partido y su dirigencia en el estado, no movieron un dedo para hacer algo en el proceso electoral de ayer.
Apenas sonaron algunas denuncias mediáticas para señalar supuestos actos irregulares y la quema de material electoral en La Resurrección que no lograron trascendencia suficiente y que tampoco fueron más allá.
El PRI parece borrado del mapa político de Puebla y aunque si bien pugnó por no entrometer a los partidos en la elección de las juntas auxiliares, tampoco mostró el apoyo suficiente a los ciudadanos para que ganaran espacios de beneficio para su partido.
Únicamente, el regidor priista, Iván Galindo, fue quien denunció, esporádicamente, la irregularidad de los comicios, los cuales, en general, se realizaron con pocos incidentes de consecuencias.
El cabildante prefirió no meterse en camisa de once varas y criticó, sí, pero de manera muy generalizada. Prefirió no calificar, ni responsabilizar a ningún funcionario por la organización de los comicios y los conflictos estallados durante la jornada electoral.
Se lavó las manos, como Pilatos.
Aquí algunos de sus mensajes difundidos en Twitter, tal cual:
"Iván Galindo C. @PRIvanGalindo
El sobrecalentamiento del proceso es el resultado de una serie de errores jurídicos (Convocatoria) ypolíticos (falta de pericia) #lamentable (sic)"
"Iván Galindo C. @PRIvanGalindo
Lo de Canoa era previsible, pero lo de Aparicio y Xonacatepec se pudo haber evitado con diálogo y sensibilidad. Mal por Gobernación Mpal (sic).
A los priistas les temblaron los cojones para responsabilizar a determinadas autoridades de las acciones extraordinarias en la elección de ayer.
Sin embargo, queda claro que al Revolucionario Institucional le va a costar mucho trabajo volver a ser el partido de antes.
No se ve de qué forma pudiera levantarse de su letargo.
Mucho menos se ve para cuándo el CEN del PRI y el primer priista del país, el presidente, Enrique Peña Nieto (EPN), van a dejar sentir su presencia, influencia y poder económico en el estado.
Hasta el momento, Puebla no es una prioridad ni para el PRI, ni para EPN.
Empero, ¿dónde quedaron los Dóger, los Zavala, los Morales, los Marín, los Deloya, los García Olmedo, los Lastiri, todos aquellos a quienes el PRI los sacó de la pobreza para hacerlos millonarios?
¿Dónde están los priistas a quienes les urge hacerse de la presidencia estatal tricolor?
No cabe duda que los tiempos políticos en Puebla son otros, la clase política también.
Dijeran los propios priistas: “Ni hablar, en Puebla quien manda, manda”.
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* Díaz Palacios, amenaza priista
Otra más de priistas, de esas que asquean de tan sólo escuchar.
El portal e-consulta evidenció la poca sensibilidad, tolerancia, decencia, paciencia, aguante y apoyo del diputado federal priista, Víctor Díaz Palacios, quien recientemente asistió a un evento del gobernador del estado, Rafael Moreno Valle Rosas, en Teziutlán.
El legislador no soportó que le reclamaran su falta de apoyo a los priistas de la región, quienes le echaron en cara su ausencia en el municipio.
Luego de un buen número de reclamos, Díaz Palacios, ofendió verbalmente a un maestro que le exigió no gritarle a Concepción González Molina y que, además, hizo mofa de las palabras del legislador.
Acto seguido, el representante del pueblo lo encaró y le respondió: “No mames, pinche profesor, ya. En buena onda, eh”.
De inmediato, elementos de seguridad que resguardaban el lugar intervinieron y se llevaron a Víctor Díaz Palacios para evitar una bronca.
De ese nivel son nuestros diputados.
En twitter: @poncharelazo
