Posdata
Relevo perredista
Varios son los factores que han obligado al Partido de la Revolución Democrática (PRD), y a la corriente que manda en la entidad -Nueva Izquierda (NI)-, a apresurar el relevo de su dirigencia en Puebla.
El más importante, tal vez, la desconfianza que ya existe sobre la figura de Miguel Ángel de la Rosa Esparza, actual presidente estatal perredista, por parte de los mandones del sol azteca, Luis Miguel Barbosa Huerta y Eric Cotoñeto Carmona.
La relación entre estos personajes ha metido en apuros a NI y afectado las tareas político-electorales que está ejerciendo, particularmente en el proceso para seleccionar sus propuestas a candidatos a diputados federales.
Otro factor que ha postergado la renovación en la presidencia estatal perredista ha sido, precisamente, su proceso de selección de aspirantes a legisladores, el cual, como ya es costumbre, se ha visto entrampado por la ambición de muchos de los allegados a De la Rosa.
Afortunadamente, los perredistas que controlan el sol azteca poblano han aprovechado el tiempo para observar cuál podría ser la estrategia más conveniente y efectiva, para participar en la próxima contienda electoral de julio.
Sobre todo ahora que el panorama político en Puebla y el país está revuelto. Y más aún, según ellos, por las grandes posibilidades que tiene el romántico de la canción, perdón, de la política, Andrés Manuel López Obrador, de ganar la presidencia de la República.
Y es que hay que decir que tampoco los perredistas esperaban la incisión de la Coalición Compromiso por México. Mucho menos la “supuesta” separación de la dueña del SNTE, la poderosa, Elba Esther Gordillo Morales, con el precandidato presidencial priista del copete, Enrique Peña Nieto.
Así que los perredistas poblanos, comandados por el diputado Eric Cotoñeto, ya tienen la instrucción de que sea durante el mes de febrero próximo cuando se defina a su nuevo dirigente.
Lo interesante, en ese sentido, es que habrá grandes sorpresas en torno al nombramiento. Y es que es un hecho que el sucesor o heredero del tal Miguel Ángel de la Rosa será una mujer, no hay más.
Hay que recordar que en la pasada elección interna perredista, en la que se designaron a los nuevos integrantes del Consejo Estatal, la NI fue la expresión ganadora.
En el estado, la NI, comandada por Eric Cotoñeto, se alzó con el triunfo y pudo ganar espacios para 3 consejeros nacionales y 24 delegados, de un total de 40 lugares competidos.
Además, la corriente perredista que predomina en Puebla se adjudicó 66 lugares en el Consejo Estatal, de un total de 123. La NI se quedó con la mayoría en el órgano de gobierno más importante en la vida del PRD poblano. Apenas cedió 57 espacios.
El resto de los lugares en el Consejo perredista se los repartieron las corrientes Foro Nuevo Sol, ADN, IDN, entre otras. El caso es que, al final, la chiquillada perredista volvió a perder.
El pleito y desgarriate interno en el PRD, organizado por el regidor Arturo, “el sapo”, Loyola González; por Jorge Méndez Spínola, por Franco Barbosa, entre otros peculiares personajes de la grilla perredista, sólo quedó en gritos y sombrerazos al aire.
Esto le permite a NI, al diputado Cotoñeto y a Luis Miguel Barbosa mantener el control de su partido en la entidad. Y, al mismo tiempo, decidir sobre el tema de la sucesión en la dirigencia de su partido.
Ya es un hecho que al PRD poblano lo va a encabezar cualquiera de estas tres militantes: Socorro Quezada Tiempo, Gabriela Viveros González y/o Ruth Castro Corona.
Las tres, mujeres de todas las confianzas de NI, de Cotoñeto y de Barbosa, están listas para lo que venga.
¡Hagan sus apuestas!
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