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Recicla el Verde la ?Fuerza Joven? del PRI

El Partido Verde Ecologista de México (PVEM) en Puebla está destinado al fracaso, al ocaso, al escarnio y a la mala fortuna.

Ni siquiera su nuevo dirigente, el regidor, Juan Pablo Kuri Carballo, podrá salvarlo.

Históricamente desde su nacimiento en Puebla, desde la dirigencia encabezada por Georgina Pérez Sandi, el partido del tucán ha estado inmerso en la polémica, en el escándalo y en el asqueroso tufo de la corrupción.

Por el pobre Partido Verde ha desfilado un sinfín de personajes que han hecho “carrera política” a costa del erario, del dinero de sus cada vez más escasos militantes y de las dádivas de Jorge Emilio González Martínez, el famoso y controvertible “Niño Verde” de México.

Y es que la franquicia sólo les ha servido a sus dirigentes, particularmente a los de Puebla, para enriquecerse, para amasar fama y fortuna, y para negociar poder, dinero y jugosos y millonarios negocios.

Sobra decir que todos aquellos, sin excepción, quienes han pasado por la dirigencia estatal del PVEM hoy gozan de cabal salud, de cuentas bancarias envidiables y de un perfil empresarial como el que presume el nefasto ex dirigente del mismo partido, Juan Carlos Natale López.

El ex lidercillo se dedicó a engordar su cochinito durante su permanencia en la dirigencia del Verde, a negociar sus declaraciones públicas, sus posturas, sus críticas y sus elogios en contra o en favor del gobierno del estado.

Después de haber llegado al Verde sin un quinto, sin billetera y con los bolsillos de sus rotos pantalones vacíos, Natale se despidió de la dirigencia siendo propietario de una lujosa residencia, de una camioneta del año, de chofer, de jugosos negocios millonarios, de una fortuna también muy pero muy dudosa y de una posición política lograda gracias a sus enjuagues y traiciones.

El cinismo de Natale es tan burdo que asoció al nuevo dirigente del Verde en el estado, Juan Pablo Kuri, a su insano juego político y éste le creyó y ya le entró al aro.

La falsa película política montada por Juan Carlos Natale como dirigente del Verde continúa y parece que ya tiene comparsa.

Apoyado ya con la decisión del regidor y nuevo dirigente, Natale armó todo un show -en el Salón Bugatti- para dizque nombrar al nuevo Consejo Político del Verde, encabezado por el mismo Juan Pablo Kuri.

Encerrados a piedra y lodo, los cómplices de Natale, incluido el opaco regidor, no tuvieron empacho en reciclar al grupo político del PRI denominado “Fuerza Joven” para reclutarlo en el Verde y convertirlo en parte de su Consejo Estatal.

Jesús Parra, Pepe Ventosa, Mauricio Yitani, Miguel Íñigo, Luis Tiffaine, aquellos que apoyaron la campaña priista del 2013 con Enrique Agüera Ibáñez, a través de Fuerza Joven, hoy tienen algo que ver con el Verde.

El nuevo órgano político está integrado por: Óscar Jesús Parra Tay, José Luis Ventosa Pedroche, Mauricio Geitani Yitani, Agustín Vélez Grajales, Fernando Casas Zorrillo, Javier Ojeda Sánchez, Mari Carmen Velázquez Mejía, José Luis Ambrosio Salgado, Francisco Rafael Domínguez Araiza, Georges Kriki Shahin, Elías Abaid Kuri, Santiago Córdova Rico, Juan Carlos Natale López y Luis Maldonado Fosado.

Para evitar dilapidar sus cotos de poder y controlar de alguna forma su negocio, perdón, su partido, Juan Carlos Natale se agregó en la selección del nuevo Consejo Estatal, junto con Luis Maldonado, quien se dedica a limpiar sus gastos, abusos y excesos en el Verde.

A la nueva dirigencia estatal le valió sorbete reciclar a jóvenes políticos perdedores que sólo se han dedicado a buscar negocio, fama y fortuna en algún partido político.

Ya pasaron por el PRI y ahora están en el Verde jurando llegar a por lo menos una regiduría para después brincarle a una diputación.

Para variar Juan Carlos Natale y Pablo Kuri invitaron a Valentín Meneses Rojas, marinista de hueso colorado y experto en entuertos políticos, como notario para dar fe de su cochinero.

Bien dicen, Dios los hace y ellos se juntan.

De ese tamaño es su absurda mentalidad política.

Pobre Partido Verde, tan lejos de su verdadera concepción y tan cerca de la locura, la ambición y la corrupción.

Me pregunto, ¿qué pensará la dirigencia priista de la fuga de sus jóvenes militantes al Verde?

Tal vez sólo se los prestó un ratito.

“¡Pero qué asquerosidad es esto, eh!”

En twitter: @poncharelazo