Rebeldía legislativa II
Lo dicho, los diputados locales priistas no tienen vergüenza, ni honradez alguna, ni la calidad moral, ni mucho menos el valor de objetar los designios de la administración estatal que encabeza el gobernador, Rafael Moreno Valle Rosas.
La mayoría, hay que reconocerlo, ha sido un fiel aliado a la línea gubernamental y a las decisiones que toman los más en el Poder Legislativo.
Han jugado bien su papel de insidiosos en el PRI.
Ya en su momento tendrán que rendir cuentas ante las dirigencias estatal y nacional de su partido. Y, dicen, eso será muy pronto.
Habrá que esperar a ver qué sucede.
Y es que para parecer un verdadero diputado priista, supongo, se debe tener una ideología político-partidista real, sensatez en el trabajo legislativo que se desempeña, interés por la ciudadanía y los beneficios que ésta requiere, así como la intención de lograr los equilibrios que tanto necesita Puebla.
Ayer fue evidente que la bancada priista en el Congreso poblano no tiene la mínima intención de disgustarse y confrontarse directamente con el mandatario.
La votación de los priistas en torno a la aprobación de la iniciativa enviada por el gobernador para permitir que 17 ayuntamientos contraten, bajo el esquema de Proyectos para la Prestación de Servicios (PPS) el alumbrado público, al final no fue en contra como se había anticipado ya que prefirieron ir en abstención.
Por algo el presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política, el diputado, Mario Riestra Piña, recientemente anticipó que las leyes y/o decretos avalados por el Poder Legislativo se pueden lograr utilizando simplemente la mayoría de la cual goza su partido, el PAN.
Y el diputado, Riestra, no se equivocó.
Más bien, anticipó lo que ayer se dio en el Congreso, y que derivó en un nuevo triunfo para su gestión como líder de la LVIII Legislatura.
Y es que el diputado panista operó fino la demencia de aquellos priistas que se hicieron los locos para votar a favor y abstenerse en las iniciativas relacionadas con el tema de los PPS, el endeudamiento de los municipios y las reformas a la Ley del Agua para privatizar el servicio que brinda el SOAPAP en Puebla, capital.
Eso sí, los legisladores “priistas”, Ramón Felipe López Campos, Juan Manuel Jiménez García, Zenorina González Ortega, Elvia Suárez Ramírez e Iván Conrado Camacho Moreno, le deben una gran explicación a Pablo Fernández del Campo y a César Camacho Quiroz, líder nacional del PRI, por haber votado a favor y en abstención lo que tenían prohibido avalar.
Por lo pronto, se dice, estos legisladores, junto con otros federales que aún no terminan por rendirle cuentas claras al PRI sobre sus actos en Puebla, serán llamados a comparecer por sus constantes traiciones.
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El destape de Pepe Chedraui Jr.
Ayer el hijo del empresario y diputado local electo por el PRI, Pepe Chedraui Budib, quien lleva el mismo nombre, Pepe Chedraui Jr. organizó una fiesta mexicana con la que sorprendió a propios y extraños por su convocatoria, alrededor de 500 jóvenes.
El evento tuvo lugar en el Salón Serdán y, hay que decirlo, los comerciantes y vecinos de la zona por un momento pensaron que se trataba de la fiesta de un alto funcionario, sin embargo, el anfitrión era Pepe chico.
El caso es que a la fiesta se dieron cita sus amigos más cercanos, quienes quedaron sorprendidos por el discurso que éste pronunció.
Y es que la reunión pareció el destape de Pepe como un serio aspirante al Frente Juvenil Revolucionario (FJR) del PRI, en Puebla.
Y créame que tiene con qué, porque el evento fue todo un éxito.
Palabras más, palabras menos, Pepe Chedraui Jr., señaló:
“El presente es complejo, pero estoy seguro que con esfuerzo, trabajo, disciplina, dedicación y unidad, sin duda, construiremos un futuro próspero para los casi 40 millones de jóvenes que habemos en nuestro país.
Como jóvenes tenemos que dar el extra que se requiere para alcanzar las soluciones que pide y exige este país.
Porque ya no sólo es nuestra responsabilidad, sino nuestra obligación.
No podemos permitir que se diga que somos de un partido viejo, y menos cuando la base de nuestro partido, hoy por hoy, está formada por jóvenes; jóvenes que piden ventanas para demostrar sus capacidades y talentos.
Necesitamos asumir el protagonismo y el liderazgo de nuestro partido.
Hoy, nuestro país goza de un presidente priista de 47 años, un presidente joven. El presidente, Enrique Peña Nieto, es una muestra de trabajo, de preparación y de esfuerzo. Él es un ejemplo, él es un caso de éxito.
Y, como dice Christopher James Barousse, nuestro presidente del FJR nacional, ‘somos parte de una generación que estamos viviendo una porción importante de la historia de nuestro partido’, y complemento, porque no sólo es de nuestro partido, sino de la historia de nuestro país.
Hoy tenemos que demostrar que todos los jóvenes de las diferentes corrientes internas en nuestro partido, el Revolucionario Institucional, somos capases de sacar a flote sus siglas.
Demostrar que juntos, en unidad, podemos llegar a cualquier puerto que pongamos en la mira.
Hoy, desde Puebla, invito no sólo a los jóvenes de nuestro partido, sino a otros de distintos ámbitos y sectores, a que dejen las diferencias a un lado.
Porque en las grandes diferencias están las grandes coincidencias.
Hay que trabajar juntos por un fin en común.
Un fin cuyo nombre es México.
Trabajemos juntos para mover a México”.
En twitter: @poncharelazo
