¿Quiénes son los aliados y los traidores de Blanca
La virtual candidata del PRI a la gubernatura de Puebla, Blanca Alcalá Ruiz, deberá hacer un análisis muy detallado de sus verdaderos aliados y traidores priistas para emprender una campaña competitiva para poder ganar en las urnas el próximo 5 de julio.
Curiosamente sus mejores aliadas no están en el PRI.
Ana Teresa Aranda y Roxana Luna Porquillo serán piezas fundamentales para la batalla que dará Blanca Alcalá debido a que las dos primeras centrarán sus campañas en atacar al gobernador, Rafael Moreno Valle.
Eso ya está claro.
Lo que debe revisar cuidadosamente es con quiénes cuenta realmente al interior del PRI.
Veamos.
Hay una serie de personajes en los que francamente no debe confiar la virtual candidata del PRI por sus nexos con Rafael Moreno Valle y en cualquier momento la traicionarán.
En primer lugar está el ex gobernador, Melquiades Morales Flores, y toda su familia (incluido su hermano Jesús) porque sus nexos e intereses están más que claros con Rafael Moreno Valle.
También se debe incluir en esa categoría de potenciales traidores al diputado local y líder de la CTM, Leobardo Soto.
Para el dirigente sindical está más que claro que sus mejores años políticos y de crecimiento económico los ha vivido con el actual gobernador.
En el caso del ex diputado federal y ex candidato a la gubernatura, Javier López Zavala, existen serias dudas sobre su lealtad a la candidata porque su interés es competir en el 2018 y la derrota de Blanca Alcalá le permitiría posicionarse en los dos primeros lugares.
Con todo y que Santiago Bárcena, su eterno asistente y secretario particular, ayer rindió protesta como delegado de la Secretaría de Relaciones Exteriores, sus nexos con el Partido de Integración Social (PSI) persisten.
Desde luego que no puede quedar fuera en esta lista el ex gobernador, Mario Marín Torres, quien simplemente representa todo lo negativo que tiene el PRI y su presencia en los actos de la virtual candidata causaron mucho daño a la imagen de Blanca Alcalá.
Marín Torres pretendió imponer a Alberto Jiménez como candidato a la gubernatura y ahora replegó su estructura para provocar la derrota de Blanca Alcalá.
El personal de Comunicación Social del PRI que trabajó con Mario Marín ha llevado sus fobias a la campaña de la virtual candidata Blanca Alcalá y eso se nota por la lejanía que tiene la senadora con licencia de los periodistas poblanos.
Y desde luego Ricardo Urzua tiene una posición privilegiada en esta lista.
Estos son apenas algunos ejemplos visibles de probables traidores.
Pero hay otras acciones que también llaman la atención como el nombramiento anticipado de Enrique Doger como delegado del IMSS en Puebla.
Enrique Doger pudo ser un aliado importante de la candidata por su protagonismo mediático y su agilidad mental para enfrentar a los morenovallistas y en particular a Javier Lozano Alarcón.
Es una baja importante en el equipo de campaña.
Los diputados federales Víctor Giorgana y Alejandro Armenta poco ayudan a la candidata con sus confrontaciones públicas y privadas.
Ambos quieren ser los coordinadores de la campaña y se dan golpes bajos en público y privado.
Un movimiento acertado de Blanca Alcalá fue quitar a Ana Isabel Allende de la dirigencia estatal del PRI y colocar de Jorge Estefan Chidiac.
Sin embargo, el nombramiento de Ana Isabel Allende como delegada de la SEGOB y coordinadora de los delegados en Puebla en poco ayudará a la candidata.
Su falta de experiencia política es obvia.
De los personajes que sí tienen la camisa puesta por Blanca Alcalá el más destacado es sin duda alguna Pepe Chedraui.
El dirigente municipal del PRI y diputado local ya demostró su capacidad en las pasadas elecciones federales al ganar 3 de 4 distritos.
Así que Blanca Alcalá deberá hacer un profundo análisis de sus verdaderos aliados al interior del PRI.
Y la verdad es que son muy pocos.
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