Último minuto
Viernes, 25 de Septiembre de 2026
Puebla 12°C
Reto Diario | Noticias de Puebla
Ver Episodio Completo

Portada del Día

Cargando Portada...
Contrastes

¿Quién engañó a Enrique Cárdenas?

Ver y escuchar a Enrique Cárdenas en su rompimiento con MORENA deja en claro que jamás entendió la política.

Se metió a una cueva de lobos con los ojos cerrados, creyó ciegamente en el canto de las sirenas, apostó su poco capital político y todo su renombre de académico y perdió.

Sus palabras lo evidencian ahora como un hombre incongruente: “Los partidos políticos no son, por ahora, los mejores instrumentos para organizar el poder en México. Su distancia de la sociedad impide un gobierno honesto, eficaz y sobre todo, centrado en la gente".

Si en verdad eso piensa Enrique Cárdenas, entonces por qué aceptó la invitación para participar en el proceso interno de MORENA para ser el candidato a la gubernatura de Puebla.

Si de verdad no confía en los partidos políticos, ¿por qué aspiraba a ser el candidato de MORENA?

Enrique Cárdenas debió ser un hombre congruente entre sus palabras y acciones y debió rechazar la propuesta que supuestamente le hizo Andrés Manuel López Obrador para participar en el proceso interno de MORENA.

¿O fue una mentira? Enrique Cárdenas

¿Será tan falso como la supuesta invitación para participar de manera directa en el equipo cercano a Andrés Manuel López Obrador?

¿Quién engañó a Enrique Cárdenas?

La verdad es que se engañó solo.

El académico demostró su novatez en la política.

Es un hombre de buena fe, es un académico brillante, pero se mostró muy ingenuo.

Y ahora con sus declaraciones está claro que jamás fue un hombre cercano a Andrés Manuel López Obrador.

El caso de Enrique Cárdenas debe ser digno de un análisis al interior de MORENA porque su rompimiento ante la designación de Miguel Barbosa es un síntoma claro de que no todos están convencidos de las posibilidades reales de ganar del senador.

La salida y las palabras de Enrique Cárdenas deberían encender los focos rojos en MORENA.

No es para menos.

** ** **