¿Qué contenía el sobre amarillo? (La otra extorsión de Eukid)
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
Los últimos meses del minigobierno de Antonio Gali se convirtieron en una pesadilla para el ex mandatario por la obsesión crónica de poder de su antecesor y padre político, el siniestro Rafael Moreno Valle.
A pesar de una fuerte oposición a las órdenes del siniestro de Moreno Valle y un pacto de palabra que no pudo cumplir con el entonces abanderado de Morena, Miguel Barbosa, Gali Fayad volcó parte de la estructura del gobierno a favor de la ex candidata del PAN Martha Erika Alonso para favorecerla ilegalmente en la elección del 2018.
Los esbirros morenovallistas incrustados en el gobierno de Gali, Diódoro Carrasco y Jesús Morales, entonces secretarios de la SGG y de la SSP, respectivamente, fueron los encargados de la operación de tierra en el Fraude Electoral contra Barbosa Huerta al reventar la jornada electoral con el uso de la fuerza pública y la protección de grupos criminales y de choque fuertemente armados para inhibir al electorado en el estado.
Carrasco Altamirano y Morales Rodríguez estaban en constante comunicación con Eukid Castañón, quien fue uno de los principales orquestadores de la imposición de Alonso Hidalgo a través de una burda estafa en la elección gubernamental más opaca y sangrienta en la historia de Puebla.
Una vez que los ignominiosos magistrados del TEPJF Janine Otalora, Reyes Rodríguez Mondragón, Indalfer Infante y Felipe de la Mata validaron el Fraude Electoral en Puebla, las ambiciones de Moreno Valle se desbordan a tal grado de exigir decisiones inmediatas a Tony Gali a pesar del daño irreparable a su imagen en los últimos días de su gobierno.
En una entrega anterior relate uno de los desencuentros más cruentos entre Gali y Moreno Valle en las semanas previas a la resolución de la Sala Superior del Tribunal Electoral Federal en el que estuvieron a punto de llegar a los golpes en un conocido restaurante luego de que el entonces senador le reclamó al otrora gobernador su falta de respaldo a su esposa en las vísperas de la calificación del proceso electoral y su asistencia a la boda de César Yáñez y Dulce María Silva.
Pero este no fue el último gran conflicto entre Gali Fayad y el grupo morenovallista.
Tras la pelea entre Rafael y José Antonio, que llegó a oídos de muchos en la aldea pero que pocos se atrevían a comentar, Moreno Valle citó a Gali a un encuentro en su casa de Las Fuentes.
Al parecer fue el último, antes de que los Moreno Valle murieran en el accidente aéreo del 24 de diciembre.
Además de los dos, en la reunión también estuvieron presentes Martha Erika Alonso y Eukid Castañón, a quien Gali Fayad le había cerrado las puertas de su gobierno y cortado todos los negocios que tenía como la operación del Call Center del 911 y otros servicios de asesorías fiscales y contables.
(Cuentan los enterados que Eukid en más de una ocasión y al calor de las copas le reclamó airadamente a los hijos de Gali las acciones de su padre y que, incluso, una vez se presentó montado en el potro del alcohol en la puerta de su casa en La Vista, acompañado de Roberto Moya, para pedir unos pagos aún pendientes).
Sin más preámbulos al ser consciente de que la relación con Tony Gali estaba rota y no existía una reconciliación cercana, Moreno Valle le ordenó al gobernador, quien vivía sus últimos días en Casa Puebla, aumentar el costo de la tarifa del transporte público antes de dejar el gobierno para que fuera él y no su esposa Martha Erika la que asumiera el costo político.
“Tú ya te vas, Tony”, repitió en más de una ocasión Rafael para obligar a su entonces “amigo” a cumplir un acuerdo que había hecho Moreno Valle, y no él, con los concesionarios del transporte público estatal.
En un tono enojado, Gali Fayad le dejó en claro a Moreno Valle su postura de no aumentar la tarifa del transporte a pesar de las constantes presiones de las que había sido objeto en los últimos meses.
“De mí no tienen nada para amenazarme. Así que, Rafael, no voy a subir el precio del transporte. Perdóname”, afirmó de manera contundente Gali al tiempo de enfocaba su mirada en Eukid Castañón.
En ese momento, Castañón Herrera, quien ya duerme en el Pena de San Miguel, aventó un sobre amarillo cerrado al otro lado de la mesa en donde estaba Tony Gali.
“¿Estás seguro, Tony? Mira el sobre. Vas a aumentar el transporte público o esto se publica”, escupió Eukid para extorsionar y amenazar a José Antonio.
Titubeante, Gali tomó tembloroso el sobre para abrirlo de inmediato y ver el contenido del mismo.
En cuanto vio lo que guardaba el sobre, Tony Gali se paró de la mesa y abandonó la casa de los Moreno Valle.
“Se van a la chingada los tres. Esto es una miseria”, Tony gritó furioso.
Gali no aumentó la tarifa del transporte público y ya no tuvo tiempo de pedir la detención de Eukid Castañón a quien ya le había exigido abandonar Puebla meses atrás o de lo contrario sería encarcelado, por eso el ex diputado federal se tuvo que exiliar en Quintana Roo durante la miniadminstración galicista.
¿Qué tenía el sobre que Castañón le entregó a Tony?
Además de Rafael, Martha Erika y Eukid, pocos conocen (o conocemos) que venía en él.
Esta es sólo una de las muchas extorsiones que Castañón Herrera realizó a lo largo del oscuro régimen morenovallista.
En libertad y con el halo impune con el que Moreno Valle lo protegía, Eukid fue capaz de extorsionar hasta a un gobernador en turno.
Sólo sus cómplices y sus ex empleados son capaces de defender al gran pillo Eukid Castañón.
Una duda ronda en el aire:
¿Dónde quedaron los cientos de expedientes que Eukid armó a lo largo de una década?
