Perredistas arrepentidos
Con la novedad de que los perredistas opositores al grupo en el poder, aquellos que se aliaron con Roxana Luna Porquillo, ex candidata al gobierno del estado, y al PRI en el proceso electoral que recién concluyó ya se arrepintieron de todas sus burradas.
Así es, ya empezaron una nueva guerra interna en su partido, a repartir culpas y -urgentemente- a tratar de tender puentes para encontrarse con Tony Gali, gobernador electo de Puebla, para pedir perdón.
Los deplorados perredistas desean congraciarse con Gali porque saben que la relación con el gobernador Rafael Moreno Valle Rosas está totalmente rota y sin posibilidad alguna de reconciliación.
Se dice incluso que la decisión de los perredistas se dio una vez que Agustín Basave Benítez los dejó en la orfandad al anunciar su renuncia irrevocable al partido.
Y es de entenderse, pues con Basave fuera del PRD la corriente de los Chuchos, la Nueva Izquierda, toma fuerza y podría empezar a debilitar al senador Luis Miguel Barbosa Huerta, quien pretende apoderarse poco a poco del sol azteca.
Así que la desgracia política y los demonios no sólo andan sueltos en el PRI nacional sino también en el PRD, en su comité en Puebla, partido que sigue perdiendo fuerza y desdibujándose con el avance de la izquierda de Morena y de Andrés Manuel López Obrador.
Habrá que estar muy atentos a las acciones que emprendan en los próximos días los lidercillos del sol azteca como Socorro Quezada Tiempo, la presidenta estatal; así como de Eric Cotoñeto Carmona, brazo derecho del barbosismo en Puebla y cabeza del Frente de Izquierda Progresista (FIP).
La misma Roxana Luna, trascendió, está dispuesta, ahora sí, a sentarse con el gobernador electo de Puebla dizque para empezar una relación institucional entre el próximo mandatario y el PRD poblano.
Así están los sueños guajiros perredistas.
Bien dicen, el pez por la boca muere.
¿O no?
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Inundaciones en Las Margaritas
Vaya herencia maldita que le dejaron al presidente municipal de Puebla, Luis Banck Serrato, en la Avenida Margaritas y toda la zona colindante, la cual se sigue inundando -cada vez peor- en cada temporada de lluvias.
El legado en aquella zona, no hay que rascarle mucho para conocerlo, viene de la administración del ex gobernador Mario Marín Torres, quien intentó darle a ese espacio que une a las colonias Mayorazgo y El Paraíso una mejor imagen la cual ya les costó muy caro a sus pobladores.
Durante el sexenio marinista se intentó rehabilitar lo que antes era una represa que servía como contenedor de una vena de agua que atraviesa toda la Avenida Las Margaritas, desde la laguna de Valsequillo, pasando por la laguna de San Baltazar, hasta desembocar en el Río Atoyac.
La represa, hay que subrayarlo, se taponeó en las administraciones priistas para darle una mejor imagen al lugar; sin embargo, no se calculó el desastre que a futuro causaría el no realizar una verdadera obra hidráulica para evitar las graves inundaciones
Los planos del brazo de agua que atraviesa por las Margaritas los tiene perfectamente estudiados y detectados Conagua, la autoridad federal.
Recientemente, se entubó y pretendió controlar toda el agua que circula por debajo de Las Margaritas y la Avenida Nacional pero al parecer los trabajos se hicieron mal y provocaron el desastre que se registró con la tromba que cayó en días pasados.
Nuevamente, Las Margaritas y la Nacional se convirtieron en una alberca gigante que afectó casas, autos, comercios y a un buen número de personas.
Y la autoridad sólo permaneció observando el caos.
Empero, lo más grave del caso es que los responsables de que se entubara parte del Río Chinguinoso, como se le conoce al brazo de agua que pasa por debajo de Las Margaritas, pretenden construir un centro comercial en un predio que se ubica exactamente en la 11 Sur y Margaritas, al respaldo de la Escuela “Manuel Ávila Camacho”, donde desemboca la vena de agua.
Evidentemente, la obra en la zona es imposible porque sería un completo riesgo.
Ojalá que el presidente Luis Banck tome cartas en el asunto y ordene un estudio completo para poder ejecutar una obra magna hidráulica en las Margaritas que evite más inundaciones y más riesgo a la población.
Porque el predio en cuestión ya se lo han querido adjudicar -desde los sexenios priistas- empresarios, seudo empresarios, políticos y un buen número de vivales que se dedican a adueñarse de lo ajeno -amenazando y moviendo sus influencias-, de terrenos sin dueño, para edificar fraccionamientos, centro comerciales o lo que se les antoje.
En Twitter: @poncharelazo
