Olga Romero y las extrañas coincidencias de Bienestar
Existen suficientes elementos para observar una gran anomalía: no hay distinción entre actividades de gobierno y promoción política
En Tehuacán, las bendiciones por WhatsApp ya alcanzaron a Bienestar. La información en manos de este columnista muestra una cuenta identificada como Ximena Olmos participando en un grupo llamado “Red de manos de corazón a Tehuacán”, donde circulan mensajes atribuidos a Olga Romero Garci-Crespo y expresiones de respaldo a su proyecto electoral. Para quien busca la Presidencia Municipal, la escena merece una explicación bastante más seria que otro simple saludo de buenos días.
El antecedente está en una publicación que presenta a Ximena Olmos López como nueva responsable de programas estatales de Bienestar en los distritos 24 y 25, y la describe como persona de confianza de Olga. El nombramiento se dio con Olga todavía al frente de Morena y cuando surgió el señalamiento, la exdirigente del partido oficial lo rechazó y calificó de absurdo.
Pero las imágenes hablan por sí solas y confirman lo que todo mundo sospecha. En una de las conversaciones, bajo el nombre de Ximena Olmos se lee: “Bonito día y bendiciones a todos, muchas gracias Presidenta”. Cerca de ese mensaje, otro participante desea fortaleza para lograr el proyecto de Olga. En otra captura, la misma cuenta saluda al grupo al inicio de semana. Hasta ahí, cualquiera podría hablar de cortesía. La política también desayuna bendiciones.
La imagen más relevante aparece cuando un mensaje atribuido a Olga pide replicar información y la cuenta identificada como Ximena responde: “Se comparte!!”.
En otra conversación –hay bastantes para probar el contaminado nexo–, esa cuenta difunde un enlace de Instagram a nombre de Ximena J. Olmos López sobre una asamblea de Obra Comunitaria. El interés periodístico está precisamente ahí: contenido relacionado con una actividad institucional circulando en un espacio que también exhibe adhesiones a una figura con aspiraciones electorales municipales. En tiempos menos cínicos, esto sería un escándalo.
Las capturas abren la puerta a cuestionar: ¿será esto una operación de Estado, un desvío de recursos o algún condicionamiento de apoyo?
Existen suficientes elementos para observar una gran anomalía: no hay distinción entre actividades de gobierno y promoción política.
La pregunta para Bienestar es sencilla: ¿cuál es el cargo de Ximena Olmos, qué responsabilidades tiene en Tehuacán y qué controles existen para que la atención a la población no se mezcle con las aspiraciones de Olga? Para la exdirigente, la pregunta es igual de directa: ¿qué función cumple esta red y qué relación tiene con las personas que participan en ella?
¿Operación de Estado o pésimo manejo de la actividad política? Con estas imágenes no puede darse por probada la primera. Pero la segunda posibilidad tampoco deja bien parado a un equipo que pretende construir confianza mientras permite que se confundan los saludos a la “Presidenta”, la difusión política y las actividades de programas públicos.
En próximas entregas vendrán otros funcionarios públicos presuntamente cercanos al proyecto electoral de la que ya se asume como candidata. Cada caso deberá revisarse por separado: ni aparecer en un grupo acredita una falta ni un cargo público vuelve irrelevante la manera en que se participa en él.
Por ahora, hay sustento para cuestionar que todo el apoyo de Bienestar esté condicionado o cargado a favor de Olga Romero. Y corresponde exigir una explicación clara y garantías de trato imparcial para cualquier beneficiario, apoye a quien apoye. Si Ximena es una simple y extraña coincidencia, que expliquen la coincidencia. Los corazones sirven para reaccionar en WhatsApp; para rendir cuentas hacen falta bastantes respuestas.


