Obligada una limpia en seguridad municipal
Las primeras acciones emprendidas por el nuevo Secretario de Seguridad Pública y Tránsito Municipal (Ssptm), Manuel Alonso García, deben ir más allá de la suspensión de los mentados operativos de seguridad.
Y el argumento es muy sencillo y simple:
En la era de Alejandro Santizo Méndez los elementos de la dependencia disfrutaban de toda una vida loca.
No había reglas.
No había prohibiciones.
Eso sí, se dice que había cuotas.
Pero había manos libres para infraccionar a los automovilistas hasta por estornudar.
Porque para nadie es un secreto que “los retenes de seguridad” solían ser un verdadero negocio para los agentes que lo implementaban.
La corrupción en esos puntos era segura y descarada.
Que bueno que Manuel Alonso decidió terminar de tajo con esas malas prácticas que sólo abonaban a la putrefacción policial.
Sin embargo, las acciones para poder limpiar la dependencia y depurarla de los malos elementos, a fin de darle mayor movilidad en beneficio de la sociedad, no deben quedar allí.
Aún falta que el secretario de seguridad muestre su mano dura y ponga el ejemplo inhabilitando o dando de baja a lo más podrido de la Ssptm.
Sólo de esta forma podrá mostrar su inteligencia para dirigir a buen puerto la dependencia encargada de garantizar la seguridad de los poblanos que habitan la capital del estado.
Así es.
Por eso urge la purga en la dependencia.
“Platino”, como se le conoce a Manuel Alonso en la comunidad policial, aún tiene pendiente la baja de los elementos de seguridad que se dedican a extorsionar a los conductores de los vehículos, del transporte público, de los motociclistas y de todo automor.
Y lo mismo deberá hacer con los agentes que se dedican a la “caza” de los automovilistas que se estacionan en el centro histórico en lugar prohibido, en doble fila; así como a los que circulan sin placas, con vidrios polarizados, entre otras jugosas prohibiciones.
Esos que buscan el dinero fácil.
Esos que quieren sacar su día encomendándose a la “santa mordida”.
Los que no trabajan porque prefieren evitar la fatiga.
Empero, por supuesto que así como hay agentes malos también hay agentes buenos, porque tampoco es bueno generalizar.
Seguro que hay elementos dignos de un ascenso, de un incremento salarial o de un reconocimiento por su buen desempeño.
Ya se verá quién es quién en los próximos meses.
El objetivo de la renovación en la dependencia, de acuerdo a los planes y proyectos del presidente municipal Luis Banck Serrato, es precisamente acabar con la corrupción en la Ssptm pero sobre todo garantizar la seguridad de los ciudadanos.
Así que por lo pronto sería bueno que aquellos elementos que se dedican al dinero fácil ahora sean reubicados directamente al combate a la delincuencia, a las estrategias de seguridad para combatir el robo a transeúnte, a transporte público, a casa habitación, a los cuentahabientes.
Dijeran por ahí, a ver si como roncan duermen.
Afortunadamente, Manuel Alonso está decidido y prácticamente obligado a dar resultados inmediatos, los cuales permitan una disminución considerable en los altos índices de delincuencia en Puebla capital.
Sobre todo en las colonias más inseguridad de la capital.
Y es que si bien siempre es necesario mantener el orden en vialidades importantes como el primer cuadro de la ciudad, también es necesario que los gendarmes se dejen de tonterías y se pongan a trabajar en cosas importantes y de bien para la ciudadanía.
Los agentes sólo tienen que dedicarse a hacer lo que les corresponde, a poner su granito de arena para poder volver la calma, la paz y tranquilidad a la ciudad.
Urgen acciones para el combate a la desatada delincuencia en Puebla capital.
¿O me equivoco?
En twitter: @poncharelazo
