No más feminicidios en Puebla
Es urgente que en Puebla se implemente una estrategia de seguridad y de protección a las mujeres, quienes en los últimos meses han resultado ser el sector más vulnerable para la delincuencia y para el abuso de los varones.
La alerta de género para el estado es, sin duda, una necesidad más que una terquedad o un simple trámite.
Aunque la mentada alerta no lo es todo.
Porque las mujeres en Puebla padecen el feminicidio, el abuso intrafamiliar, la discriminación y toda clase de injusticias y arbitrariedades.
Y a pesar que las poblanas son el objetivo de la delincuencia seguimos sin hacer nada para defenderlas.
Las autoridades parecen más preocupadas en regresar los operativos para detener borrachitos y para extorsionar conductores que en resguardar y garantizar la seguridad de las mujeres.
Lo he dicho muchas veces y hoy lo reitero y lo confirmo: la seguridad en Puebla debe ser el segundo tema en importancia para el gobierno de Puebla.
Después del apoyo a los damnificados por el sismo del pasado 19 de septiembre, así como de la reconstrucción del estado, la seguridad de los ciudadanos debe ser lo que más preocupa a las autoridades.
La sensibilidad que caracteriza al gobernador Tony Gali debe reflejarse en acciones para proteger a las mujeres de cualquier tipo de abuso, y aún más cuando el abuso hacia la mujer es tan asqueroso y deleznable como ha ocurrido en los últimos días.
Porque el 2017 parece el año más negro para la integridad del sexo femenino en Puebla.
Tan sólo en lo que va del año se han registrado más de 80 asesinatos violentos contra mujeres, quienes su único pecado ha sido salir a bailar, tratar de divertirse, caminar por la calle, abordar un taxi, un vehículo de transporte particular o pretender ser feliz con una pareja que resultó violenta.
Ya basta.
Es necesario que las autoridades encargadas de la seguridad en el estado nos ofrezcan acciones y resultados para prevenir los ataques y abusos en contra de las mujeres.
No queremos escuchar cuantos vehículos fueron detenidos por circular en calles restringidas para el transporte, mucho menos que un buen número de elementos de seguridad están dedicados a la caza de conductores que rebasaron los límites velocidad.
Por qué los encargados de la seguridad en Puebla no implementan operativos para evitar los asesinatos de mujeres, los robos, los abusos y toda clase de violencia en su contra.
Ya no más casos como el de Mariana Fuentes Soto, asesinada ayer de un tiro en la cabeza al ser asaltada.
Ya no más feminicidios como el de Mara Fernanda Castilla Miranda, quien fue secuestrada, abusada, violada y asesinada cruelmente por un sujeto -chofer de la empresa Cabify- que la vio sola e indefensa.
Ya no más asesinatos como el de la maestra Nazarea Iraís Simón Aguilar, quien el pasado 25 de septiembre fue hallada sin vida en los límites de San Jerónimo Tecuanipan y San Buena Aventura Nealtican.
La también conductora de un taxi fue estrangulada, maniatada y hasta torturada por el simple hecho de ser una mujer indefensa.
Y lo mismo sucedió con Zury, de apenas 29 años de edad, quien fue encontrada muerta y abusada en una casa abandonada del municipio de Santa Ritla Tlahuapan.
Zuri murió a causa de las heridas que le hicieron con un arma blanca en el cuello y en la cara.
¿Cuántas más muertas nos faltan?
¿Hasta cuándo los poblanos, la sociedad en general, seguiremos tolerando los abusos y asesinatos contra las mujeres?
¿Cuántos feminicidios más queremos?
¿Hasta cuándo vamos a entender que también nosotros mismo debemos de cuidarnos?
Porque la seguridad de las mujeres no sólo depende del gobierno, también es un tema de la familia, de los valores, de educación.
Si la sociedad tampoco actúa y tampoco hace nada por defender a las mujeres entonces estamos fritos.
En casa debemos tomar las medidas necesarias para evitar ser objetivos de la delincuencia.
Hay mucho trabajo por hacer al respecto.
El objetivo no es otro que garantizar nuestra seguridad, la de nuestras familias, la de nuestras mujeres, la de todos nuestros hijos.
Si colaboramos con el gobierno aportando lo que nos toca como sociedad lo podemos lograr.
Hay que educar a las nuevas generaciones para que sean buenas personas, ciudadanos de bien.
Sólo es cosa de querer.
En twitter: @poncharelazo
