Moreno Valle no es Marín
Sin duda que Mario Marín, quien perdió credibilidad y autoridad moral desde el inicio de su segundo año como gobernador, era el villano favorito en el debate que sostuvieron hace seis años Javier López Zavala y Rafael Moreno Valle.
Pero anoche en el debate en el Complejo Cultural Universitario de la BUAP los misiles se dirigieron hacia un lugar donde no tenía sentido.
A ver. Me explico. No defiendo de los ataques al gobernador. Porque él se puede defender solo.
Lo que digo es que no es rentable electoralmente pegarle al gobernador porque no tiene rechazo social.
Porque las encuestas lo ubican como un personaje público aprobado.
Porque por más que los opositores y sus partidos se empeñen en criticar su estilo de gobierno, a la gente, al ciudadano común, al electorado en masa, al círculo verde, no le afecta. No le significa nada conceptos como los esgrimidos anoche.
No discuto que tengan razón o no. pero lo que digo es que ese discurso de buscar un Estado más democrático, incluyente y abierto no significa nada a un electorado que lo que busca es, en estricto orden, satisfacer las primeras capas de la pirámide de Maslow:
1. Alimentación (economía).
2. Seguridad.
3. Servicios públicos.
Y eso, señores, no lo pudieron ver los adversarios. Y como no lo vieron entonces no pudieron sensibilizar al auditorio con algo “llegador”.
En esta elección no está en juego una vida más democrática y justa.
Lo que está en juego es un modelo de desarrollo.
Y en ese sentido, si supieran leer las encuestas, habrían advertido que no es un factor de decisión del electorado.
Eso, señores, no es el factor de cambio del voto.
Porque no hay un voto del miedo en contra del tirano (que sí lo hubo con Marín).
Porque Mario Marín, les recuerdo, fue un absoluto y verdadero tirano.
Porque Mario Marín encarceló periodistas y creó una burbuja que gozó del poder excluyendo al resto, no sólo de opositores, sino de priistas.
Creo que anoche, por más estridencia que pueda leerse en los discursos y ataques, el electorado se quedó con un sabor de boca de insatisfacción.
Nos quedaron a deber. Y lo pongo en plural.
En realidad no importa quién ganó el debate.
Lo que importa es que a partir de anoche, los números de las preferencias electorales cambiarán poco. Y no habrá sido definitoria la exposición en este encuentro que afirmo, fue histórico.
Enhorabuena para el equipo del Instituto Electoral del estado porque organizó un debate técnicamente efectivo, políticamente aceptable y electoralmente fructífero.
Jacinto Herrera y el resto de consejeros, y el consejero del INE Marcos Rodríguez del Castillo, estuvieron pendientes del evento que fue sin duda, un acto democrático.
La máxima publicidad se alcanzó y quien quiso lo aprovechó.
Desde los corrillos:
Por cierto que le recomiendo el análisis del columnista invitado de este viernes: Iván Mercado, quien analiza el debate, sus formas, minuto a minuto, en un texto sucinto y revelador.
Gracias, Iván.
Nos leemos el lunes, pero mientras nos encontramos en Periscope y en Twitter en @erickbecerra1
