Morena quiere regalarle candidatura a un sobrino del arzobispo en Chiautla de Tapia
Lo cierto es que la familia de Víctor Sánchez Espinosa es muy activa en la política regional de la Mixteca poblana y de una parte del estado de Morelos
En el municipio mixteco de Chiautla de Tapia hay por lo menos tres aspirantes fuertes que buscan la candidatura de Morena a la alcaldía, incluido el actual edil Gonzalo Oropeza García, pero resulta que de unas semanas a la fecha se ha intensificado el activismo de un cuarto suspirante: Arnulfo Domínguez Espinoza, de quien se ha empezado a esparcir la versión de que él va a ser el abanderado de la 4T, pese a que su nombre no aparece bien posicionado en las encuestas.
¿A qué se debe este trato preferencial? Muchos creen que es resultado de su parentesco con una figura de mucho peso mediático y de influencia moral en Puebla: el arzobispo Víctor Sánchez Espinosa, quien es oriundo de la región mixteca.
Es un secreto a voces que Arnulfo Domínguez Espinoza es sobrino de monseñor Víctor Sánchez Espinosa, pese a que ambos escriben de manera diferente su segundo apellido.
Cuentan los enterados que públicamente nunca se les ha visto juntos al aspirante a candidato y al prelado. Sin embargo, el parentesco está pesando para que, desde la cúpula de la 4T en Puebla, se están mandando “señales” de que “el bueno” en la contienda interna de Morena es Arnulfo Domínguez Espinoza.
Algunos de los actores políticos de Chiautla de Tapia opinan que la posible postulación de Domínguez Espinoza es una especia de “regalo de despedida” que, desde Morena, le quieren dar a monseñor Sánchez Espinosa, quien dentro de mes y medio deberá entregar la titularidad de la Arquidiócesis de Puebla para después, pasar al retiro como jefe de la Iglesia católica.
No sería algo raro, pues aunque Morena se autodenomina un partido liberal, de izquierda, nacionalista y laico, en varias ocasiones en Puebla se ha mostrado cómo es una fuerza política sometida a los intereses del clero católico.
Una muestra de ello, es que el Congreso de Puebla, de mayoría morenista, en cinco ocasiones frenó y mandó a la “congeladora legislativa” los proyectos para despenalizar el aborto en el estado, en acatamiento a una presión política que ejerció directamente el Arzobispado.
Al final, los “mochos” diputados de Morena permitieron la interrupción legal y asistida del embarazo –en el año 2024– porque hubo una presión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y de la entonces presidenta electa de México, Claudia Sheinbaum Pardo.
Por eso no sería raro que en Morena estén sacrificando a tres activistas –dos hombres y una mujer– que tienen un buen potencial para que alguno de ellos sea el candidato de Chiautla de Tapia, a cambio de hacerle “un guiño” amistoso al jefe del culto católico en Puebla.
En los 17 años que ha fungido como cabeza del clero poblano, nunca se ha sabido que el arzobispo haya realizado alguna gestión a favor de algún miembro de su círculo cercano para que ocupara algún cargo político o en la administración pública.
Pero lo cierto es que la familia de Víctor Sánchez Espinosa es muy activa en la política regional de la Mixteca poblana y de una parte del estado de Morelos.
El prelado es oriundo de Teotlalco, un municipio muy pobre del sur del estado, en donde actualmente el alcalde es Javier Sánchez Espinoza, quien es hermano del arzobispo.
Por cierto, Javier Sánchez ha sido un pésimo alcalde y es famoso por su extrema misoginia, a tal grado que actualmente su nombre está anotado en el Registro Nacional de Personas Sancionadas en Materia de Violencia de Género, por lo cual no podrá ser candidato a algún cargo de elección popular en la contienda de 2027.
Tal sanción se deriva de que el alcalde no oculta su desprecio hacia las mujeres, de quienes dice públicamente que “solo sirven para el metate y el petate, pero no para estar presentes en la política”.
Otra pariente del líder espiritual de los católicos es María Guadalupe Espinoza Sánchez, conocida como “Lupita Espinoza”, quien por segunda vez consecutiva ha sido alcaldesa de Huehuetlán El Chico.
Dos datos curiosos, ella ha sido la única mujer que ha gobernado este municipio, pese al odio hacia las mujeres de su primo, el edil de Teotlalco.
Y los dos alcaldes que son parientes del arzobispo son militantes del PRI y son anti 4T.
