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Morena: ¿encuesta o dedazos?
Para Morena, las encuestas han dejado de ser instrumentos efectivos de decisión y se han convertido en simples formalidades detrás de acuerdos cupulares
Las últimas decisiones de la cúpula nacional de Morena lo han dejado muy claro: poco o nada están importando las encuestas para la designación de candidatos y candidatas. Se vio en la imposición de quienes serán enviados a pelear por las 17 gubernaturas en juego en 2027.
Las encuestas han dejado de ser realmente el instrumento de decisión para convertirse en un mero pretexto de validación. Las designaciones, en realidad, han obedecido a típicos –y cada vez más burdos– dedazos. O para decirlo con sutileza: han sido producto de acuerdos políticos, todos, absolutamente todos, avalados o impulsados desde Palacio Nacional.
¿Ocurrirá así en Puebla capital? Durante años, Morena ha presentado la consulta de la opinión pública como uno de los instrumentos centrales para decidir sus candidaturas, con el argumento de que debe elegirse a quienes cuentan con mayor respaldo ciudadano y reconocimiento territorial. Sin embargo, cuando las decisiones de las dirigencias, las negociaciones entre grupos y los nombramientos políticos parecen adquirir un peso considerable, surge el dedazo. El dedazo cuando el resultado de una medición no coincide con los intereses de quienes conducen el proceso.
La experiencia reciente del partido, con definiciones que han generado cuestionamientos sobre el papel de las encuestas y las designaciones directas, alimenta la discusión sobre la transparencia de sus procedimientos. El riesgo no consiste únicamente en que existan acuerdos políticos –algo habitual en cualquier organización partidista–, sino en que las encuestas terminen siendo percibidas como un recurso para legitimar decisiones previamente negociadas.
Si la medición ciudadana es el criterio determinante, Morena tendría que explicar con claridad cómo se aplicará, qué aspectos evaluará, qué peso tendrán sus resultados y bajo qué circunstancias podrá intervenir la Comisión Nacional de Elecciones. Para Morena, las encuestas han dejado de ser instrumentos efectivos de decisión y se han convertido en simples formalidades detrás de acuerdos cupulares. Por eso hay que reiterar la pregunta: ¿ocurrirá así en Puebla capital? Ya falta muy poco para saberlo.
