Marinistas al ataque… ¿de Tony o de Blanca?
Ni la repentina detención del ex secretario de Obra en el sexenio marinista, Javier García Ramírez, ni la reaparición pública y esporádica del “góber precioso”, Mario Marín Torres, parecen cosas normales en la campaña y la lucha por la mini de Puebla.
Más bien parecen señales y mensajes cifrados que tienen un claro objetivo.
Y es allí donde el puerco torció el rabo.
Me explicó:
A raíz del desdén, deslinde y sacudida que la candidata del PRI a la gubernatura de 20 meses, Blanca Alcalá Ruiz (BAR), hizo de la figura de Mario Marín, el sospechosismo recayó en el ex gobernador y sus huestes.
Y es que según versiones de los propios priistas, la petición solicitada a Marín, de separarse de la campaña priista y alejarse lo más posible de su abanderada para evitar afectarla con su desprestigio, no le cayó nada bien.
Las versiones en torno al tema fueron muchas y muy variadas en su momento.
Algunos medios, los que dicen tener la verdad absoluta, afirmaron que el góber precioso había roto la relación con BAR porque no le gustó nada que lo echara de la campaña con la que deseaba volver a la escena política, local y nacional.
Dicen que echó pestes, en ese momento, contra BAR, sus subordinados y contra el mismísimo Manlio Fabio Beltrones, líder nacional del PRI.
Entonces se desperdigó la versión de que el particular de Marín, Ramón Fernández, había lanzado un llamado a los marinistas, por orden expresa del mismísimo góber precioso, para que abortaran la campaña de Blanca Alcalá mientras no les dieran su lugar.
Sin embargo, esa misma versión, la cual juraron y perjuraron los medios sabelotodo era la reacción de Marín por haberlo sacado de la campaña, se cayó porque al final el ex mandatario supuestamente se alineó a las decisiones de su partido.
Y aunque Ramón Fernández reapareció en la campaña blanca, Mario Marín desapareció de la escena del PRI y de BAR.
Entonces, lo que realmente dejó aquella amenaza o ultimátum del marinismo no fueron más que dudas a los ahora líderes y operadores de Blanca Alcalá, quienes bien a bien en el marinismo nunca han confiado del todo.
Eso precisamente sucede hoy.
Y es que en medio de la ola de escándalos que azotan la campaña priista, el góber precioso, Mario Marín, ha decidido empezar a asomar la cabeza en los nuevos tiempos electorales, al fin y al cabo, dicen, ya no tiene nada que perder.
Más bien dicen las malas lenguas -priistas y panistas- que Marín ya le vendió su alma a Dios y al Diablo.
Que al parecer por fin pudo garantizar su trascendencia política luego de concluidas las campañas electorales por la minigubernatura, gane quien gane.
La fórmula: haber pactado con el PRI y con el morenovallismo, con ambos bandos.
Aseguran que a través de terceros el marinismo logró llegar a los más altos mandos políticos en Puebla para acordar apoyos mutuos que implicarían sumar parte de su estructura a la campaña del PAN y de Tony Gali.
La operación se daría en el interior del estado, a mucha discreción, y tiene como firme objetivo hacer ganar al abanderado aliancista a como dé lugar.
A cambio, Marín lograría algunas canonjías y espacios para los suyos en la próxima administración estatal.
Cierta o falsa la versión, la reaparición y actividad de topo que ha adoptado Mario Marín en los últimos días y semanas genera muchas suspicacias.
Y vea, usted, si no:
1. Marín aceptó dejar la campaña de BAR pero sigue visitando los municipios del interior del estado promoviendo ahora quién sabe si a la candidata blanca o al abanderado azul.
Ya no se sabe de qué lado está el marinismo.
2. Marín apareció como un notario promotor de las bondades del gobierno morenovallista, vía la escrituración gratuita. Qué casualidad.
3. Resulta muy extraña, sobre todo por el caluroso momento electoral, la repentina detención de Javier García, quien presuntamente fue detenido por la Interpol en Francia.
Ante esto, las preguntas de los cien millones serían:
¿Quién dio santo y seña de la ubicación de Javier García?
¿Cayó el ex titular de Obra por los acuerdos de Marín?
¿Verdad que la extraña actitud del góber precioso se presta mucho a la duda y a la especulación?
¿No son muchas coincidencias entre marinistas?
¿Verdad que parecen acuerdos?
Y lo peor:
¿Cuánto le va a pegar la detención de Javier García a Blanca y al PRI?
¿Voy bien o me regreso?
En Twitter: @poncharelazo
