Madero pone fin a pleito entre Micalco y Lozano
Como se lo adelanté el pasado 9 de junio en este mismo espacio, ayer el presidente del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PAN, Gustavo Madero Muñoz, ordenó la reconciliación inmediata del pleito entre Rafael Micalco Méndez, dirigente estatal panista en Puebla, y el senador, Javier Lozano Alarcón.
La indicación que giró el dirigente panista a ambos personajes fue tajante e incluso los convocó a sostener una reunión que se dio ayer en la sede panista marcada con el número 1546 de la Avenida Coyoacan y la colonia Del Valle, en el DF.
El encuentro entre Micalco y Lozano fue atestiguado por el propio Madero, quien les exigió reconciliarse y privilegiar la unidad de su partido para evitar nuevas fracturas.
Tanto Rafael Micalco, como Javier Lozano, acataron la orden y hasta se tomaron la foto juntos con el propio Gustavo Madero.
Una vez dirimido el problema personal y partidista entre los dos panistas poblanos ahora el Comité Directivo Estatal del PAN deberá sesionar a más tardar el próximo viernes para echar abajo la sanción interpuesta a Lozano, provocada por las fuertes críticas vertidas en contra de Gustavo Madero durante la campaña para definir al nuevo dirigente nacional panista.
Hay que recordar que el senador apoyó la candidatura de Ernesto Cordero Arroyo y acusó públicamente al hoy dirigente nacional del PAN de desviar recursos millonarios para financiar su campaña.
Sin embargo, tras el triunfo maderista, el líder nacional del PAN optó por la operación cicatriz en Puebla, recomendada por el gobernador, Rafael Moreno Valle Rosas, y por darle fin al pleito de lavadero entre Micalco y Lozano.
La decisión clave para la resolución de este conflicto, hay que subrayarlo, se dio en el estado, en Casa Puebla.
Aquí el fragmento de la columna:
“Que la supuesta revocación emitida por el Tribunal Electoral del Estado de Puebla (TEEP) a la sanción aplicada por el Comité Directivo Estatal del PAN sobre el senador, Javier Lozano Alarcón, sigue firme y su efecto depende únicamente de la decisión que tome su presidente, Rafael Micalco Méndez.
Y es que las autoridades electorales del estado echaron abajo sólo la ratificación del Consejo Estatal para refrendar la sanción a su legislador. Es decir, el voto que los consejeros panistas emitieron para refrendar el castigo contra Lozano por criticar las acciones de Gustavo Madero Muñoz, como candidato a la dirigencia nacional panista.
Es por ello que la sanción interpuesta por el dirigente panista en Puebla sigue firme y será ratificada o desechada únicamente si éste así lo decide.
Sin embargo, el Comité Estatal sesionará a finales del mes en curso y se dice que allí se tomará la decisión de desistirse de la sanción contra el senador, toda vez que habrá una orden expresa de la dirigencia nacional para evitar más polémica con Javier Lozano.
El argumento será la unidad y la operación cicatriz del PAN, impulsada y ordenada por el mismo Gustavo Madero.
Lo más probable es que Rafael Micalco evite entrar en más polémicas y sesione junto con su comité estatal para privilegiar los intereses del PAN por encima de los personales o de grupo, por lo tanto la amonestación sería desechada.
Eso sí, dejará claro que su dirigencia se conduce conforme a derecho y al resolutivo establecido por el organismo electoral (TEEP-A-079/2014) mas no por presiones de ninguno de sus militantes, como el senador amonestado.
En ese sentido, habrá que decir que Javier Lozano ya fue indultado por el gobernador, Rafael Moreno Valle Rosas, quien salió igual raspado por sus fuertes críticas al hoy dirigente nacional panista, Gustavo Madero.
El legislador de la corriente calderonista sigue siendo un aliado de la administración estatal, pues es considerado como uno de los panistas más críticos y punzantes de la vida interna panista, en los ámbitos local y nacional.
Por cierto, si alguien ve al magistrado presidente del TEEP, Francisco Javier de Unanue y Bretón, que por favor le recomiende explicar bien los resolutivos del organismo que representa para no generar confusiones y, como él dice, evitar a toda costa que su autoridad se entrometa en la vida de un partido político”.
Hasta aquí la columna publicada el pasado 9 de junio.
El resultado del pleito entre Rafael Micalco y Javier Lozano ya es parte del anecdotario panista.
Bien dicen, “cae más rápido un hablador que un cojo”
Qué aburridos, carajo.
En Twitter: @poncharelazo
