Los soldados de Barbosa
Ahora que el candidato de Morena, Luis Miguel Barbosa Huerta, se perfila sin problema a un inminente triunfo electoral el próximo 2 de junio, lo que permite su arribo a Casa Puebla, la guerra de poderes al interior del grupo que lo está encumbrando ya empezó.
Porque lo he dicho muchas veces, la próxima elección ya sólo es un trámite que Barbosa debe cumplir para poder convertirse en el nuevo gobernador del estado.
Ahora está más preocupado en armar su gabinete y el equipo de trabajo que lo ayudará a gobernará Puebla por los próximos 5 años y medio.
Eso es lo que por ahora verdaderamente tiene entretenido al abanderado de la 4ta transformación en Puebla.
Lo demás, como dijera el clásico, es lo de menos.
La pregunta del millón en este caso es la siguiente: ¿Quiénes son los hombres y mujeres más cercanos y cercanas a Barbosa, los y las de mayor confianza y lealtad, en quienes se puede apoyar?
Ese cuestionamiento precisamente es el que tiene nerviosa a la clase política aldeana.
Y es que dependiendo de la respuesta es la estrategia que se sigue para poderse acercar, alejar, negociar, gestionar y operar en torno al próximo gobernador del estado.
De entrada, quienes no tienen contacto con aquellos verdaderos "soldados de Barbosa" podrían estar fuera de la jugada.
Porque el título de hombre de confianza para Barbosa es de suma importancia, y no es gratis.
Es por ello que muchos hombres y mujeres que están cerca del candidato pero que no tienen aquel reconocimiento son los más nerviosos, los más preocupados por afianzar sus lazos con el que ahora llaman su "gran amigo".
Y lo mismo ocurre con quienes tienen un interés político futuro.
Estos están preocupados por quedar bien con Barbosa pero sobre todo por empezar una nueva estrategia que les permita estar en el ánimo del abanderado, a fin de poder, en su momento, perfilarse como gallos para disputar la candidatura de Morena en una nueva elección, una vez concluido el mandato barbosista.
Y esos personajes vaya que están muy pero muy nerviosos.
Lo que no han medido ni analizado es que el nuevo jefe del Ejecutivo, quién controlará la clase política en Puebla, se llama Miguel Barbosa, a quien me parece que podrían estar pasando por alto.
Me pregunto ¿qué sucedería si a Barbosa se le ocurre reservarse la identidad y la designación de su sucesor, y dejarla hasta el último momento de su mandato?
Se me hace que habría un caos político en Puebla para quienes tienen planes ya desde ahora.
Ahora, también hay que reconocer que el candidato de Morena es un hombre de acuerdos y pactos.
Eso también cuenta para el futurismo político.
Mientras tanto, Barbosa escucha, observa, analiza y toma nota de aquellos posibles adelantados.
Empero, insisto, ¿quiénes son los hombres de mayor confianza de Barbosa?
Aquellos que verdaderamente están en su corazón, en su pequeño círculo de confianza y lealtad, no quienes están recién llegados y ya presumen ser los consentidos.
El grupo que muchos han querido revelar apenas se reduce a cuatro o a cinco personajes, no a más porque su esposa, Rosario Orozco, su compañera de vida y de lucha, ella es otra cosa.
De entrada, está su jefa de prensa y directora de comunicación, Verónica Vélez Macuil, quien se ha convertido en una de las mujeres más importantes en la lucha política del abanderado morenista.
En el caso de los hombres de más confianza se encuentra José Luis Nájera, el apoyo físico de Barbosa, su guía y prácticamente quien lo sigue a donde vaya; un personaje digno de admiración que está tiempo completo con el candidato.
Uno más de los soldados de mayor confianza, tal vez el operador más fiel y efectivo, Eric Cotoñeto Carmona, quien lleva toda su vida política con Barbosa, quien mantiene a la estructura aceitada, lista y atenta a cualquier eventualidad.
Quien se mantiene detrás de las cámaras y los micrófonos observando, analizando y dando resultados.
David Méndez Márquez, uno de los voceros, y quien está sentado en la mesa de toma de decisiones; quien se mantuvo desde la campaña anterior firme con el barbosismo.
El diputado local, líder del Congreso del Estado, Gabriel Biestro Medinilla, quien ha demostrado ser uno de los más fieles seguidores y operadores de Barbosa, y quien tiene la encomienda de mantener orden en el Poder Legislativo.
Y finalmente, Jorge Mota, uno de los soldados del barbosismo que mantiene el control de las bases, de quienes acompañan a Miguel Barbosa a donde vaya, al mitin, a las giras y a los distintos caminos de Puebla.
Estos son los hombres y mujeres del pequeño círculo barbosista, los internos, los más leales.
Sin embargo, también están dos aliados del candidato de Morena- los externos-, quienes pactaron y tienen un compromiso con este nuevo proyecto de gobierno: Fernando Manzanilla Prieto y Jorge Estefan Chidiac, ambos funcionarios estatales, el primero secretario general de gobierno y el segundo titular de finanzas.
Ambos, evidentemente, tienen un proyecto político en Puebla que ya camina.
Y su transición dependerá de su buen o mal desempeño.
Los dos, también, hay que decirlo, se mueven como pez en el agua en sus respectivos cargos.
Y pareciera prematuro hacer futurismo político porque Barbosa todavía ni siquiera llega a la gubernatura.
Ya veremos si esto es cierto, o si se nos adelanta la nueva clase política de Puebla.
En twitter: @poncharelazo
