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Los panistas berrinchudos y mañosos que sólo quieren hueso

Los panistas poblanos, esos que se dicen “líderes” y/o “verdaderos panistas”, aquellos que están acostumbrados a vivir del erario y de su partido, ya empezaron a anticiparse al resultado adverso de la elección del próximo 02 de junio.

Así como lo lee.

Estos panistas ya tienen un plan perfectamente trazado incluso para salir corriendo del PAN hacia donde sea, a Morena si es posible.

Y es que el 03 de junio, tras la derrota, tendrán el pretexto perfecto para salir huyendo y argumentar falta de apoyo, justicia y democracia en su partido, en su casa.

Dirán, entonces, que la derrota de su candidato al gobierno del estado, Enrique Cárdenas Sánchez, fue culpa de la dirigencia estatal y hasta nacional.

Van a señalar a Genoveva Huerta Villegas, la presidenta en Puebla de Acción Nacional, y a Marco Cortés Mendoza, dirigente nacional del albiazul, como los verdaderos culpables de la derrota electoral en el estado.

Buscarán la salida más fácil -la de los perdedores- para poder justificar su opaco y simulador actuar.

Es por ello que ya empezaron a escupir y a vomitar declaraciones en contra de la dirigencia y sus titulares.

Allí está el caso de Eduardo Rivera Pérez, ex edil de Puebla y ex candidato perdedor al mismo cargo en la elección pasada, quien ya sostuvo que el PAN, su partido, le quedó a deber a su candidato Enrique Cárdenas.

Y vaya que tiene razón, aunque le faltó generalizar.

Porque por culpa de los mentados “panistas verdaderos”, esos que se dicen liderazgos de Acción Nacional, por ellos a su abanderado se lo va a llevar el diablo electoral.

Me parece que Lalo se mordió la lengua porque en la actual campaña no sólo el PAN le habría quedado mal a su candidato sino más bien todo el panismo en el estado, dígase yunque, morenovallismo, o la corriente que sea.

Es muy evidente que al ex rector de la Udlap le van a ganar la próxima elección por el simple hecho de no tener apoyo del  verdadero bastión panista en Puebla, sino apenas de un grupo que controla las dirigencias estatal y nacional que son las que le inyectan recurso en todo sentido.

¿Porque a cuántos connotados panistas poblanos hemos visto en la campaña de Cárdenas?

A Lalo Rivera últimamente, a Ana Teresa Aranda, a Jesús Zaldivar Benavides, ¿y a quién más?

Allí están las fotografías del cierre de campaña de Cárdenas en Tehuacán, a quien dejaron más sólo que nunca.

Insisto: ¿y los mentados liderazgos panistas dónde carajo estuvieron?

Ah, pero eso sí, el PAN le quedó a deber a Cárdenas.

Me parece que si alguien le queda a deber al candidato del PAN, bueno ni siquiera a él sino más bien al propio partido, son sus militantes y liderazgos.

Porque estos sólo simularon que dieron su respaldo a medias para después exigir un cargo en el PAN y para disputar la dirigencia estatal.

Los panistas simuladores deberían de dejarse de tonterías y tratar de no salir tan descalabrados de la jornada electoral que se avecina, porque de seguir así su partido puede correr, en su momento, la misma suerte que el PRI.

Y no es con burdas amenazas como se va rescatar al PAN en Puebla sino más bien con proyecto de gobierno, con unidad, cohesión, trabajo, talacha pero sobre todo con humildad.

Ni los connotados yunquistas, ni esos morenovallistas tienen derecho a reclamar nada porque no han movido un dedo por su candidato.

Ya ven lo que pasó con el gran operador morenovallista, Eukid Castañón Herrera, quien ayer fue acusado de estar metiendo la mano en la campaña electoral de Puebla, fue el primero en salir corriendo de Puebla, dejando a la deriva todo lo relacionado al partido que operó y le dio todo.

Y así lo hicieron muchos que prefirieron quedar en el olvido antes que apoyar las silgas de Acción Nacional.

Hoy esos panistas que no quieran espantar con el petate del muerto.

Están viendo que Morena y su candidato, Luis Miguel Barbosa Huerta, los van a masacrar, a borrar del mapa electoral, y no mueven un dedo por hacer algo para defenderse.

¿A poco no es más fácil amenazar con irse del PAN por un berrinche, por la negación de un cargo, o por una supuesta falta de democracia interna, que agacharse y aceptar la derrota como consecuencia de sus propias acciones, de su opacidad, de su simulación y de su campaña de brazos caídos?

Por Dios, a ver quién carajo les cree a estos “panistas verdaderos”.

¿O me equivoco?

En twitter: @poncharelazo