Último minuto
Viernes, 25 de Septiembre de 2026
Puebla 13°C
Reto Diario | Noticias de Puebla
Ver Episodio Completo

Portada del Día

Cargando Portada...
Posdata

Los muertos vivientes

Tal como se esperaba, el proceso electoral que se vive en Puebla también revivió a los muertos de la política, aquellos que por no tener chamba, por tres monedas y por darles riendas sueltas a sus instintos voraces de poder se vendieron al mejor postor.

Muchos son los políticos o aspirantes a políticos que han caído en lo más bajo por verse beneficiados, por llenarse los bolsillos de miles de pesos y por intentar sumarse a la larga lista de burócratas poblanos.

¿Nombres?

Hay muchos y de varios partidos.

Uno de ellos es José Juan Espinosa Torres, candidato a la presidencia municipal de San Pedro Cholula por la coalición Puebla Unida, pero propiedad de todos y de nadie al mismo tiempo, perdón, del Movimiento Ciudadano.

La incongruencia del esposo de Nancy de la Sierra, funcionaria federal y delegada del Programa Oportunidades, en Puebla, es mucha y muy descarada.

José Juan, pasó de ser un sanguinario crítico de las acciones del actual gobierno y de los partidos que son sus aliados, a un manso cordero que se conformó con la candidatura a edil por la Cholula de sus amores, San Pedro, para agachar la cabeza y quedarse callado.

Una cholulteca más que salió de su sarcófago para tomar vida en la política poblana es Sara Chilaca, quien dejó al partido que le dio dinero y poder, durante el sexenio marinista, para convertirse en candidata a diputada por Cholula.

De Sarita se podría decir mucho.

Tal vez lo más grave es que sea una mujer que presumió congruencia con su partido, lealtad, ideología y formación, y al último hizo todo lo contrario.

Otro que, sin duda, es un político ladino que despertó de su letargo gracias a Fernando Morales Martínez, es Miguel Ángel Ceballos López, a quien el Instituto Electoral del Estado (IEE), sin sorpresa alguna, le va a aprobar su candidatura al ayuntamiento de Puebla, muy probablemente, hoy.

El mentado “Profe Ceballos”, como se le conoce en la clase política poblana, es un muerto viviente que hoy deambula por la arena electorera gracias a la disputa entre los candidatos al ayuntamiento de Puebla, Enrique Agüera Ibáñez y José Antonio Gali Fayad, por las coaliciones 5 de Mayo y Puebla Unida, respectivamente.

A Ceballos, dicen, lo impulsó el ala priista disidente, encabezada por la familia Morales.

Se dice que Ceballos, quien gustaba de tener en el Congreso del Estado, durante su paso como diputado, un harem de edecanes, es un esquirol que responde a los intereses de los priistas que buscan la derrota de su partido y del presidente, Enrique Peña Nieto, el próximo 7 de julio.

Esos mismos priistas aprovecharon las actitudes de los “líderes petistas poblanos” para imponer a Ceballos como candidato a edil en el partido de la hoz y el martillo.

El profe tiene la encomienda de convertirse en la peor pesadilla de Enrique Agüera, a quien elogió y reconoció su trabajo para convertirse en candidato a presidente municipal por el PRI-Verde, en su momento.

Lo que pocos sabían es que el cambio de actitud de Ceballos, con respecto a su partido y a su candidatura en el PT, se debió a que exigió la coordinación de la campaña de Agüera y no se la dieron.

Su intención, me cuentan, era dinamitar las aspiraciones del ex rector de la BUAP desde dentro de su partido y su equipo de trabajo.

Sin embargo, ni el PRI, ni el agüerismo cedieron a sus pretensiones.

Por cierto que tanto Jesús Encinas Meneses como Martha Patricia Rodríguez Vilchis sí impugnaron la candidatura de Ceballos ante el Tribunal Electoral del Estado (TEE) y ya esperan la respuesta a su queja para acudir de inmediato, si es que hay necesidad, al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) para echar abajo las intenciones del priista.

Sus inconformidades estriban en que el Partido del Trabajo se pasó por el arco del triunfo sus propias normas establecidas para designar a su candidato a edil de Puebla.

Y es que como ya se conoce, Ceballos ni siquiera se registró como precandidato a la candidatura que se le otorgó por dedazo. Originalmente, el aún priista iba a participar como gallo a diputado local.

Sin embargo, el PT y su líder nacional, Alberto Anaya Gutiérrez, se decidieron a lanzarlo como candidato para hacerle el juego a alguno de los dos aspirantes principales.

En twitter: @poncharelazo