Los gatos del alcalde
Ahora que ya se va el presidente municipal de Puebla, Eduardo Rivera Pérez, valdría la pena que explicara cuántos gatos tiene y en qué los ocupa, porque el año pasado registró un gasto de 564 mil pesos para alimentar a los felinos.
Sin duda que este gasto es uno de los más incongruentes realizado en el trienio, porque no existen registros en ningún gobierno de que se usen gatos para el servicio público.
Es comprensible que se destine parte del recurso del erario para la compra de alimentos para perros por el servicio que prestan en la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal.
O los caballos que están incluidos en el proyecto de equinoterapia al sur de la ciudad.
¿Pero lo gatos?
Quizá cuiden el techo del Palacio Municipal y sólo trabajen en la noche y encubiertos, porque no existe registro de su labor.
No encuentro lógica en el contrato CMA-SMASP-I-044/2013, que establece la adquisición para alimento para perros y gatos por una cantidad de 564 mil pesos.
El convenio establece que el proveedor es Juan Francisco Martín Setien y la compra fue requerida por la Secretaría del Medio Ambiente y Servicios Públicos del Municipio.
Pero no se especifica la cantidad de felinos que están al servicio de la ciudadanía.
Habrá que esperar una respuesta congruente por parte del presidente municipal para que aclare por qué se destinó más de medio millón de pesos para animales que no prestan ningún tipo de servicio.
A lo mejor el alcalde en sus trayectos usa el alimento para dar de comer a los gatos que se encuentra en sus giras de trabajo, como parte de su plan de trabajo, pero tampoco lo creo.
Otro contrato que también no está muy claro es el CMA-SATI-CI-238/2013, que establece la compra de regalos para el personal con motivo de los festejos de fin de año por 993 mil pesos.
La empresa proveedora es Comercializadora Glear, S de RL de CV, pero no se establece qué tipo de regalos son, cuántos empleados fueron beneficiados y qué criterios se usaron para seleccionar al personal que recibió los presentes.
En este segundo caso las dudas son los beneficiarios.
Pero el contrato del alimento para perros y gatos es todo un misterio.
Insisto, no encuentro una explicación lógica.
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@gomezcarlos79
