Los detalles del plan de la ST para poner en regla a los transportistas
Desde la mañana de este jueves, la Secretaría de Transporte iniciará con pases de revista diarias en el estacionamiento del Estadio Cuauhtémoc
Este miércoles termina el periodo de gracia que el gobierno de Miguel Barbosa fijó para que los concesionarios del transporte público en Puebla cumplan una serie de disposiciones para mejor el servicio, a través de la modernización y el equipamiento de sus unidades con el objetivo de garantizar el derecho a la movilidad y seguridad de los usuarios.
La fecha fatal llegó.
Tras una áspera negociación y una vez que se asumió el costo político del incremento a 8 pesos con 50 centavos a la tarifa del transporte, la Secretaría del Transporte, por órdenes de Barbosa Huerta, diseñó un plan, al que este reportero tuvo acceso, que iniciará la mañana del jueves, a fin de garantizar que la mejora del transporte público en el estado sea una realidad y ningún concesionario evade el acuerdo de buena voluntad que se signó con la administración barbosista a finales del año pasado.
A diferencia del siniestro Rafael Moreno Valle, Miguel Barbosa tomó al toro por los cuernos sin importar las afectaciones a su imagen para atender uno de los reclamos sociales más fuertes de los poblanos.
Y es que, con la legislación en mano, la dependencia a cargo de Guillermo Aréchiga ahora sí hará valer la Ley del Transporte para el Estado de Puebla, que en la ignominiosa era morenovallista fue letra muerta para favorecerse electoral y económicamente de los transportistas, para que en Puebla exista un servicio de calidad y seguro.
El plan de seguimiento diseñado por la Secretaría de Movilidad y Transporte tendrá como sustento legal dos artículos de la mencionada ley: el 37 y 70.
El artículo 37, del Título Segundo sobre la regulación general del servicio público de transporte, del servicio mercantil y del servicio ejecutivo, del Capítulo I referente a los Vehículos, a la letra estipula que “los vehículos de servicio público de transporte urbano, sub urbano y masivo deberán estar provistos además con un sistema de posicionamiento global GPS, cámara de video vigilancia, botón de pánico que estarán vinculados a los sistemas de seguridad pública, un contador de pasajeros y un regulador de velocidad cuyas características y funcionamiento será conforme lo establezcan las autoridades competentes”.
En tanto, el artículo 70, del Capítulo II de las concesiones para el servicio público de transporte, precisa en su segundo párrafo que “lo previsto en el párrafo anterior, no libera al concesionario de la obligación de prestar el servicio con vehículos que no excedan de diez años de antigüedad en las rutas urbanas y transporte público masivo y doce años de antigüedad en las rutas suburbanas y foráneas, ni de realizar el trámite anual que deberá efectuar en las oficinas recaudadoras de la Secretaría de Finanzas y Administración, en términos de la Ley de Ingresos del Estado vigente”.
Estos dos apartados serán la base para la política de cero tolerancia, a pesar de los amparos promovidos, para que los transportistas cumplan con la modernización y equipamiento de sus unidades.
Con esto, el gobierno de Barbosa echará por tierra la endeble oposición que encabezan Arturo Loyola, Delfino Bocardo y Samuel Méndez, los tres mezquinos compadres, quienes están atentando contra la seguridad de los poblanos para no modernizar sus unidades y seguir operando en total ilegalidad como lo hacían en la era morenogalista a cambio de todo tipo de prebendas.
Por esto y para supervisar el equipamiento de las unidades, desde el jueves, la Secretaría de Transporte iniciará con pases de revista diarias en el estacionamiento del Estadio Cuauhtémoc en un horario de 9 de la mañana a 7 de la tarde para inspeccionar las condiciones de los transportes que circulan en la capital.
Los concesionarios serán convocados en diferentes horarios para evitar la parálisis del servicio sin la opción de ausentarse a expensas de ser fuertemente sancionados.
Durante las revistas, la STM fijará tres instancias de sanciones para aquellos transportistas que no cumplan con los artículos 37 y 70: la primera, corresponde a infracciones por faltar con algunos de los requisitos con un plazo para ponerse en regla; la segunda, será la suspensión de la concesión hasta que se cumplan con las obligaciones de mejora; y la tercera será la revocación definitiva de la licencia.
En los tres casos, la Secretaría de Transporte podrá, con notario presente, retener las unidades que según correspondan.
El mismo modelo que se aplicará en la capital será replicado de manera simultanea en las principales cabeceras municipales del estado, para que en el menor plazo se tengan las mejoras al transporte.
Tras la revisión completa a las más de 14 mil concesiones y con el check en el cumplimiento de la modernización y equipamiento de las unidades, llegará el turno de afinar la estrategia de seguridad de los pasajeros del transporte público en Puebla.
De acuerdo con el programa de la STM, todas las unidades contarán con cámaras, geolocalizadores y botones de pánicos, que estarán conectados al C5, con el objetivo de que cualquier asaltante sea capturado en video y localizado en tiempo real, además de la asistencia de la policías estatal y municipal para detener a los delincuentes o acosadores, que viajen en el transporte público.
La estrategia de seguridad para persuadir a los maleantes y proteger a los usuarios también servirá para mejorar la seguridad en las inmediaciones de las paradas de autobuses y combis, pues en estos puntos, al decir de las cifras de la Secretaría del Transporte, aumentan los asaltos y robos.
El plan para la modernización del transporte público también incluye la transparencia y la rendición de cuentas, pues Aréchiga Santamaría, constantemente, informará los indices de avances del programa para la modernización del servicio.
Asimismo, la STM informará sobre las concesiones retiradas y que estarán disponibles para nuevos empresarios que quieran incursionar en el transporte público con el objetivo de acabar con las mafias que por años han tenido secuestrado el servicio.
En los hechos, el gobierno de Barbosa, a diferencia del pasado, está del lado del ciudadano y los resultados tendrán que llegar.
Se acabó que el transporte público sea parte del clientelismo electoral y la caja chica de las campañas del PAN.
El ciudadano es primero.
A partir de este miércoles ya no habrá tolerancia para que en Puebla no exista un transporte público de primera.
Un paso a la vez para dignificar al estado tras una opaca década.
@GerardoRuizInc
