Los cierres de campaña en Puebla (Martha Erika vs Barbosa)
Un buen ejercicio para saber cómo llegan a la elección por Casa Puebla (1 de julio) fueron los cierres de campaña de los candidatos al gobierno del estado -los punteros-, Martha Erika Alonso Hidalgo (PAN/Por Puebla al Frente) y Luis Miguel Barbosa Huerta (Morena/Juntos haremos historia).
A unos cuantos días de que concluyan las campañas y se declare la veda electoral (28 de junio) ya se vio el arrastre y quién es quién de los dos candidatos protagonistas.
Y aunque será un choque de trenes el próximo primer de julio, todo parece indicar que la puntera en la justa electoral se mantendrá hasta el final.
Barbosa, hay que decirlo, organizó y llevó a cabo el evento final de su campaña en la Plaza de la Victoria, en los Fuertes de Loreto, con la presencia de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), y el apoyo, según dicen, de por lo menos 15 mil poblanos.
Mientras tanto, Martha Erika convocó a su cierre en el estadio de fútbol Ignacio Zaragoza, donde metió, dicen también, a por lo menos 35 mil personas que apoyan su campaña y que la quieren ya como la primera gobernadora de Puebla.
Un detalle importante entre uno y otro evento fue la presencia o no de su respectivo candidato presidencial, pues en el caso de Morena y Barbosa fue AMLO quien encabezo el cierre.
Por parte de la candidata panista, su gallo Ricardo Anaya, el abanderado presidencial del PAN, no estuvo en el acto.
Sin embargo, a pesar de la ausencia, Martha Erika logró un lleno total en el Zaragoza, lo que mostró también su arrastre.
Ambos eventos, hay que subrayarlo, se deben analizar y evaluar en la justa medida para evitar suspicacias y el enfado de uno y otro bando.
De entrada habrá que decir que por las redes circulan sendas imágenes de los dos eventos, tanto terrestres como de drone, por lo que es muy fácil poder comparar la capacidad y el poder de convocatoria de cada uno.
Porque aunque lo nieguen uno tuvo mayor éxito que el otro.
A Barbosa lo ayudo AMLO y con su simple presencia pudo llenar la Plaza de la Victoria, mientras que a Martha Erika su estructura y operadores fueron los que lograron el cierre de campaña masivo que mostró ayer.
En ese sentido, y comparando los dos eventos imaginemos que podrá pasar el día de le elección, el primero de julio.
¿Quién tendría que operar con bisturí y mucho mejor para intentar ganar?
¿Qué equipo de campaña está mejor preparado para poder afrontar la elección y poder llevarse la victoria?
¿Quién cuenta con la estructura suficiente y los operadores para poder cuidar las casillas y ganar la batalla?
Y hay que resaltar que Morena adolece de buenos operadores, de gente honrada y convencida, que no se dobla a billetazos.
¿Superará la gente de Morena esta prueba, no volverán a caer en la tentación de cada seis años?
Estamos por verlo.
Otro tema punzante, agudo y espinoso que se trató en redes sobre los dos eventos fue el acarreo de los asistentes y simpatizantes de cada candidato.
Y sobre el particular hay que señalar que en ambos bandos se transportó a la gente, se organizó, se les dio su famoso lunch y se les regresó en autobuses públicos y vehículos particulares.
No hubo nada que sorprendiera, nada que no hicieran los partidos y los candidatos de siempre.
Un enfado de los vecinos del lugar, además, fue el basurero que dejaron en la zona los
simpatizantes de cada candidato, ya que eso es imposible controlarlo.
Por supuesto los voceros, porristas, seguidores y agoreros de cada equipo calificaron y descalificaron cada uno de los eventos.
Unos dijeron que en su mitin hubo más gente, y otros que en el suyo se mostró más punch para poder lograr el triunfo.
Empero, las imágenes tomadas por aire, particularmente, allí están y hablan por sí solas, sólo es cosa de que saque, usted, sus conclusiones.
Algunos simpatizantes de Morena argumentaron y justificaron que a ellos les cayó un aguacero que espantó y separó a la gente que asistió al mitin, por lo que se vio menos apoyo del que realmente había llegado.
Otros dijeron que los invitados de cada candidato se fueron antes de terminar el discurso de su supuesto gallo, pero eso suele pasar en casi todos los eventos políticos porque a la gente simple y sencillamente le aburre cualquier discurso político.
Lo cierto es que hasta los mítines y las multitudes son engañosas y no son tan confiables.
Y como ejemplo está aquella elección del 2010 en Puebla, en la que los dos candidatos punteros, Rafael Moreno Valle Rosas (PAN) y Javier López Zavala (PRI) realizaron sus cierres de campaña masivos y ambos pensaron que ya habían ganado.
Al final, fue Moreno Valle el triunfador a pesar del lleno de Zavala en el estadio Cuauhtémoc.
Muy pronto seremos testigos de quién tenía la razón.
En twitter: @poncharelazo
