Los alcaldes vetados
Es fácil recomendar “no participar”, lo difícil es, primero, asegurarse que la falta de su estructura no ponga en riesgo el triunfo del partido y, de ser así, que no se la lleven a otro proyecto
Recibieron la “recomendación” de no buscar la reelección, eso es lo que cuentan algunos alcaldes en Puebla luego de que el 18 de octubre cerró el registro de Morena para las coordinaciones municipales.
El que ya abrió la boca y dicen que hasta renunció al partido es el alcalde de Xicotepec, Carlos Barragán, quien no tuvo empacho en subir a sus redes que “no lo dejaron” repetir.
¿Cómo que no lo dejaron?, me pregunté yo.
Sí, entiendo la institucionalidad y que, muchos, revisan con el partido o con el grupo en el poder, pero…
Decía mi mamá “es mejor pedir perdón que pedir permiso”, parece que eso nunca se lo enseñaron al alcalde, y como fue a pedir la venia, dio oportunidad a que le dijeran “mejor no”.
Ya ven, Claudia Rivera dijo “ya me inscribí porque me lo pidió el nacional y ni modo”, imagínense qué hubiera preguntado.
Otro al que le llegó la recomendación fue al alcalde de Tepeaca, Julián Alfredo Velázquez Romero. Pero, a ver, en estos momentos el municipio es la cuna del huachigás en Puebla, ya debió hasta de dimitir.
Ahora, es fácil recomendar a alcaldes o legisladores “no participar” en el proceso electoral; lo difícil es, primero, asegurarse que la falta de su estructura no ponga en riesgo el triunfo del partido y, de ser así, que no se la lleven a otro proyecto.
El antinepotismo
El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta no se cansa ni se cansará de pedir que se respeten las reglas antinepotismo que ha establecido Morena para aplicar desde el proceso electoral del 2027. Aunque oficialmente la norma entre en vigor hasta el 2030.
En Puebla hay varios ejemplos muy públicos, el registro de Alejandro Armenta Rosas –sobrino del gobernador–; el del Mauricio Céspedes, hermano de Sergio Salomón; y el del nepobaby Nacho Mier, hijo del senador.
Es un tema del que se habla mucho, pero los tres están buscando formas de postularse. El argumento más fuerte que tienen es que no sucederán a sus familiares en el cargo. Pero, a ver, seamos honestos, en el caso de Céspedes y Mier, están ahí por sus relaciones familiares.
Ayer, Armenta lo dijo con mucha calma, porque sabe que hay resquicios en la ley que les pueden permitir participar.
“Si la ley se lo permite estará en su voluntad, en su ética, en su moral hacerlo o no. Yo seguiré exhortando a mi familia Armenta y a mi familia Mier a que respeten los códigos de conducta y las disposiciones que el partido al que pertenezco ha establecido. Los invito a que actúen con mesura y respeten el mandato del partido al que pertenecen”.
Habló del caso de Izúcar, por su sobrino, y mencionó Tecamachalco, por los Mier.
Yo solo les digo, esta es una recomendación. Ya sabrán.