Lobos BUAP, la novela y las mentiras de Mendivil al TAS
El Tribunal de Arbitraje Deportivo o Tribunal Arbitral del Deporte (mejor conocido como TAS por sus siglas de Tribunal Arbitral du Sport en francés), la máxima autoridad deportiva en el mundo, será la instancia encargada de decidir quién tiene la razón en el conflicto legal entre el empresario Mario Mendivil, la Liga Mx y la BUAP por la venta del equipo de fútbol profesional Lobos BUAP.
Porque si hay algo claro en la disputa surgida por la venta de la organización es que la Benemérita institución no se va a dejar mangonear, ni amenazar, ni amedrentar, ni mucho menos defraudar por nadie.
Está dispuesta a llegar hasta sus últimas consecuencias con tal de que se haga justicia y se haga cumplir el acuerdo original que pactó con la empresa propiedad de Mendivil, Garden Teas de México SA de CV.
Mucho se ha dicho al respecto: que si Lobos era un negocio particular, que si se desviaron recursos, que si se destapo una cloaca, que si hay alguien escondido que no da la cara, que si el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) ya tomó cartas en el asunto, en fin.
Lo único cierto en el entuerto es que el responsable de todo esto, Mario Mendivil, es quien se llevó a Lobos para venderlo a Ciudad Juárez porque no encontró, tal como lo ha litigado y declarado en medios, el negocio que esperaba en la organización.
Para nadie es un secreto que el fútbol mexicano, la liga MX y la Federación Mexicana de Fútbol (FMF) se mueven conforme al dinero, a la bolsa, al precio del dólar, al negocio de las piernas o moneyball como ahora en la actualidad se le llama a este deporte.
Comentaristas, jugadores, cuerpo técnico, empresarios, inversionistas y grandes compañías nacionales e internacionales ven en fútbol más que un deporte de entretenimiento un negocio millonario.
Empresas como Televisa, Cemex, TV Azteca, FEMSA, Cementos Cruz Azul, Caliente, Grupo Pachuca, entre muchas otras invierten millones de dólares en equipos profesionales y de la división de ascenso.
Y son muchos los empresarios que sueñan con tener un equipo de primera división a como dé lugar, no importa si es en sociedad o como únicos dueños pero lo que intentan es diversificar sus empresas y ganarse la lotería apostándole a un equipo de fútbol profesional.
Actualmente, por ejemplo, el equipo de fútbol más caro, por su historia y su franquicia, siguen siendo Las Chivas del Guadalajara, a pesar del bache en el que deportivamente se encuentran.
Las Chivas, según Forbes, es un club que vale alrededor de 297.1 millones de dólares (mdd), una cantidad inusitada de una empresa y una marca exitosa impulsada por su dueño Jorge Vergara. Algunas otras compañías financieras catalogan a Chivas como una institución que cuesta 328.1 mdd.
El equipo más barato en la Liga MX es regularmente el que asciende, en este caso es Atlético San Luis, un club filial del Real Madrid. El equipo, según los que saben de fútbol y negocio es una institución que ahora cuesta alrededor de 12 mdd.
El caso es que el representante de Garden Teas le aseguró a los medios públicamente que Lobos BUAP no dejaría Puebla y sucedió todo lo contrario.
La BUAP, incluso, vía el rector Alfonso Esparza Ortiz, se enteró de la venta de Lobos por los medios de comunicación, cuando existía ya un acuerdo firmado que establecía que en caso que eso sucediera la empresa de Mendivil estaba obligada a pagar la cantidad de 180 millones de pesos, algo así como 9 mdd.
Un trato justo tomando en cuenta que un equipo de fútbol profesional que recién asciende tiene un valor en el mercado de entre 9 y 15 mdd.
Sin embargo, Garden Teas de México SA de CV y Mario Mendivil siguen entercados que ellos ya con el certificado de afiliación de la FMF podían vender o hacer del equipo lo que quisieran.
La interrogante es: ¿cómo consiguieron ese certificado si la BUAP y el rector nunca cedieron los derechos de Lobos, ni en papel ni en palabra?
La historia es muy interesante en este sentido porque el citado documento se obtuvo, al parecer, mediante movimientos financieros y contables extraños, no tan claros. En otra entrega de Posdata hablaremos del particular porque hay mucho que detallar sobre el tema fiscal.
Una interrogante más es ¿quién se hace de un equipo de fútbol profesional con tan solo 120 millones de pesos?
¿La BUAP vendería su equipo de primera división sólo en eso?
¿La Asociación Civil Club Lobos BUAP AC aceptaría esa bicoca?
La respuesta a estas interrogantes es muy sencilla: nadie lo vendería y la BUAP tampoco habría cedido a su equipo por esa cantidad.
El trato Lobos BUAP y Garden Teas
El acuerdo original, firmado y notariado entre Lobos y Mendivil, señala que los inversionistas que quisieran salvar al equipo para mantenerlo en primera división debían pagar los 120 mdp que se debían a la FMF para seguir en primera división, y una cantidad similar a la BUAP (180 mdp), además de dejar un equipo en liga de acenso, cosa que nunca se cumplió.
A Lobos BUAP, Garden Teas de México SA de CV lo tomó en 2018 con el equipo mayor, con equipo de primera división, con equipo de segunda división premier “A”, con equipo de tercera división, con SUB 13, SUB 15, SUB 17, SUB 20, con fuerzas básicas y hasta con equipo femenil.
Con la administración de Mendivil y la venta de Lobos todo eso se acabó, Ciudad Juárez anunció incluso que en esta temporada no tendría participación ni siquiera en el torneo femenil.
El pasado 30 de abril de 2018 se firmó el convenio entre la BUAP, el Club Lobos BUAP AC y la empresa Garden Teas de México SA de CV. Entre los acuerdos más importantes se dieron:
Se establece como objeto del contrato que Garden Teas de México SA de CV en carácter de inversionista entrante asumiría el control de la operación del equipo de fútbol conocido como “Lobos BUAP” , sujeto a la condición de diversos actos conforme lo señala la cláusula segunda de dicho convenio, entre ellos, el realizar la aportación al club por la cantidad de 120 mdp, mismos que se pagarán de inmediato a la Femexfut, además de un pago de 180 mdp a la BUAP en un periodo no mayor de tres años contados a partir de la suscripción de diversos contratos. Mientras tanto, la empresa asumirá la administración y las obligaciones laborales, fiscales, entre otras, del equipo.
Se acuerda la no cesión de cualquiera de los derechos y obligaciones contenidos en el convenio, salvo consentimiento de las partes.
En el momento que Garden Teas de México SA de CV firmó y asumió aceptar la asociación Lobos BUAP contaba con infraestructura deportiva propia, con equipos en distintas categorías, con contratos de patrocinio, con recursos provenientes de Televisa, de una compañía aseguradora, con vallas de publicidad, con apoyos de la FMF, entre otros ingresos.
¿Por qué eso nunca lo ha dicho Mendivil?
Los adeudos con jugadores ya eran responsabilidad de los nuevos administradores, por lo que ellos fueron quienes incumplieron los pagos quincenales de algunos jugadores.
En mayo del 2018 se realizó una asamblea extraordinaria de la persona moral Club Lobos BUAP AC para exigir y hacer valer los acuerdos del convenio firmado con la empresa de Mendivil, por lo que entonces se cedió completamente la administración y el rector Alfonso Esparza fue el único que quedó incluido en el contrato, a efecto de garantizar el pago de los 180 mdp establecidos.
Pago que hasta la fecha no se ha dado porque Mendivil sólo pretende pagar 90 millones de pesos, el 50% de lo que se comprometió.
Entonces, las dos partes se demandaron, Mendivil exigió los 120 millones que pagó a la FMF pero la BUAP, vía el rector, le informó que esos habían sido cobrados por la federación no por la institución, por lo que debía liquidar los 180 millones firmados, tal cual se había pactado.
La Liga MX y su presidente, Enrique Bonilla Barrutia, se ofrecieron a mediar en el conflicto y prometieron a la BUAP realizar la gestión necesaria para que Mendivil pagara el recurso que se le debía por la venta de lobos, cosa que tampoco nunca se dio.
Fue entonces el 13 de diciembre de 2018 cuando la Femexfut convocó a una reunión a las partes en conflicto con el fin de firman un nuevo acuerdo para solucionar la disputa.
En ese documento se reconoce el convenio firmado el pasado 30 de abril de 2018, se establece que Garden Teas SA de CV deberá pagar las nóminas pendientes de forma retroactiva, desde el primero de noviembre, y hacerse cargo de esas obligaciones laborales, así como de tomar el control administrativo, tanto de recursos humanos, financieros, y las obligaciones existentes con terceros, con lo que conlleva un administrador de persona moral dispuesto en las leyes civiles y fiscales.
Ese mismo documento estableció que en caso de incumplimiento de cualquiera de las partes, al mismo tiempo quedaba sin efecto y regresaría todo al estado en que se encontraban las cosas antes del 13 de diciembre.
Sin embargo, en mayo de este año extrañamente la venta de Lobos y su salida de Puebla y de la BUAP se concretó, a pesar de que nunca se cedió el control o dominio total de Lobos a Garden Teas de México SA de CV.
La empresa de Mendivil sólo tenía el control administrativo y no absoluto de Lobos.
Se hizo todo un armado legaloide incluso para hacerse de los derechos de Televisa y poderlos ceder sin problema, a través de José Francisco de Dios Gómez, quien firmó en representación de Lobos, cuando este personaje sólo fue un apoderado del club para actos de administración y no así de dominio.
Así que el pleito legal sigue y existe confianza plena en la BUAP de poder ganar el caso en el TAS, a pesar de la guerra mediática que se emprendió ya contra el rector de la BUAP.
Afortunadamente para la máxima casa de estudios del estado personajes como Carlos Pozos, quienes no tienen la menor credibilidad en el ámbito periodístico, ha sido uno de los tontos útiles a los que se les pidió meter el caso de Lobos, y un supuesto desvío de recursos que no existe en la Benemérita, en la agenda del presidente AMLO.
El tema no prosperó y se quedó allí, sin una respuesta concreta del mandatario.
Y es que allí están las auditorías aplicadas a la BUAP, a su administración y a quien la representa, por parte de la federación.
Los ataques mediáticos contra la BUAP y su rector por el caso Lobos ya se habían previsto, y si lo que quieren es ver correr sangre desde rectoría se me hace que van a seguir esperando quienes desean provocar una crisis en la universidad por un tema totalmente ajeno a la institución.
El TAS está a punto de darle entrada al caso Lobos y esa instancia es la que tendrá que definir quién tiene la razón, además que la demanda interpuesta por la BUAP en contra de la venta ilegal de Lobos se mantiene en los tribunales correspondientes.
Eso sí, esta historia, sin duda, continuará…
En twitter: @poncharelazo
