Las marchas del 2 de octubre
Este 2 de octubre de 2014 fue distinto en Puebla.
La tradicional marcha de los estudiantes de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) no fue la única en la capital.
Hubo tres.
La de los estudiantes fue la más simbólica por representar el desacuerdo de los jóvenes universitarios ante la masacre estudiantil de 1968.
La segunda fue de la organización 28 de Octubre como una demanda social en apoyo a los estudiantes.
Y la tercera fue de policías estatales que están cansados de abusos en su contra.
Sin duda la marcha de los uniformados es reveladora porque son ellos los que comúnmente están del otro lado.
Sí, que los policías estén en las calles sin toletes, cascos, escudos, armas y con pancartas en la mano es un hecho representativo de un hartazgo social que cada vez es mayor.
Por eso este 2 de octubre fue distinto en Puebla.
Los policías se cansaron del engaño de las autoridades estatales que primero les dijeron que no serían despedidos ante el paro de labores que efectuó la totalidad de la corporación. Después se enteraron que sí saldrán.
La actual administración estatal sigue sin dar pasos precisos para atender los problemas cotidianos.
El secretario de Gobernación, Luis Maldonado, y el secretario de Seguridad Pública, Facundo Rosas, otra vez fallaron en las estrategias legal y política.
Las autoridades estatales están en todo su derecho de dar de baja a los policías que no aprueben los exámenes de confianza requeridos por los lineamientos federales.
Luis Maldonado y Facundo Rosas tenían todos los elementos legales y administrativos para justificar la salida de 400 policías pero se volvieron a equivocar.
La molestia de los policías creció por las mentiras que les dijeron.
No se vale que ninguna autoridad juegue así con sus ex empleados.
No es posible que les envíen un oficio para informarles que están despedidos y ante un protesta se retracten de palabra y digan que siempre no, pero a las pocas horas ratifiquen que sí saldrán.
Eso es una burla.
Es similar a lo que hizo Leoncio Paisano cuando firmó un acta en la que se comprometió que cancelaría el proyecto del Parque de las Siete Culturas en Cholula y a las pocas horas se echó para atrás y desconoció su firma y su palabra empeñada ante sus gobernados.
La gente de San Andrés Cholula tiene en claro lo que vale la palabra de su alcalde.
Algo similar ocurrió en el caso de los uniformados.
La marcha de los policías es significativa no por el día en que se realizó, sino por todo lo que significa.
Las otras marchas cumplieron su objetivo conmemorativo.
La marcha de los policías es el principio de un nuevo movimiento de indignación social.
Uno más en Puebla.
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@gomezcarlos79
