La ruta de Banck, casi decidida
Que las posibilidades del edil poblano, Luis Banck Serrato, crecen y que incluso ya está convencido en serio de poder repetir en la presidencia municipal por un periodo de tres años.
Tres años, entonces, que le podrían servir de acicate y de plataforma para poder brincar a la gubernatura si es que por fin hace un buen trabajo en Puebla.
Tres años que ya le convencieron a Banck para no quedarse atrás en el grupo morenovallista.
Tres años que salvan sus aspiraciones para crecer políticamente en el estado y lograr algún día la candidatura al gobierno del estado, por el PAN.
Tres años, ya lo pensó bien, que le servirían para promover su imagen y saltar de cargo en cargo a fin de lograr, insisto, su sueño dorado: la gubernatura del estado.
Tres años que no le vienen mal tampoco en materia salarial y económica.
Tres años que le ayudan a él y a su amigo y ex jefe Rafael Moreno Valle Rosas, ex gobernador del estado, a seguir controlando Puebla.
Tres años que permitirían que ahora sí lo conozca la gente.
Empero, insisto, el riesgo es mucho y muy grave por lo volátil que se antoja el electorado y los votos en el actual proceso electoral.
Porque hasta ahora no hay nada seguro para nadie.
Ni para Banck, ni para nadie.
Ni siquiera para quien repunta en las encuestas, sea cual fuere el cargo.
Lo único cierto es que hoy por hoy la mayoría de los estudios de opinión -locales y nacionales- marcan a Andrés Manuel López Obrador (AMLO) como el futuro ganador.
Para el caso de Puebla, es Martha Erika Alonso, la ex secretaria general del PAN y futura candidata al gobierno, la aspirante más adelantada y mejor aceptada y vista por los poblanos.
Sin embargo, la verdadera guerra electoral aún no comienza.
Todavía falta mucho por ver.
Aún no están postulados ni siquiera todos los candidatos.
Todavía falta ver quiénes son los independientes que logran su candidatura y su boleto al sorteo del primero de julio.
Por lo pronto, en el PRI prácticamente está decidido que será Enrique Doger Guerrero su mero gallo.
Digan lo que digan es Doger su mejor carta, y también tiene posibilidades.
Lo que haya dicho el Maestro José Doger Corte sobre sobre el aún delegado del IMSS no tiene la menor importancia.
Y es que todos nos equivocamos.
Pepe Doger, por ejemplo, le apostó en 2010 al PRI y a Javier López Zavala, y ya todo mundo sabe cuál fue el resultado.
Así que los pronósticos es mejor que lo lancen los que saben, con los números en mano.
Mientras tanto, en Morena Luis Miguel Barbosa Huerta ya alzó la mano.
Y todavía faltan los gallos para la capital, que es donde está ahora la mirada de Luis Banck, quien quiere perpetuar su administración.
Habrá que ver si por parte del PRI deciden lanzar a Víctor Manuel Giorgana Jiménez, a quien no ve mal su precandidato presidencial, José Antonio Meade Kuribreña.
Lo mismo pasa con Morena, donde el pleito aún es saber si será una mujer o un hombre
el que compita por la capital.
Además, falta la reacción de los afectados con las candidaturas de aquellos los elegidos y postulados.
Y si alguien cree que el diputado panista Jorge Aguilar Chedraui, el mismo legislador federal Víctor Giorgana, y muchos otros más que pudieran quedarse sin candidatura se van a quedar con los brazos cruzados me parece que están muy equivocados.
Dicen que la venganza es un plato que se come frío y se goza lentamente.
Y esto ya sucedió en la elección federal del 2015, donde algunos panistas hicieron campaña de brazos caído para hacer perder a Xabier Albizuri Moret, quien buscaba ser diputado federal por el distrito VI de Puebla.
Caray, y eso que esto apenas está comenzando.
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