La Puebla morenovallista
Si alguien alguna vez dudó de su madurez política, de su visión, no como un gobernante, sino como un estadista, de su capacidad como economista y experto en finanzas, así como de su vivacidad para aglutinar a toda la oposición política en su conjunto, se equivocó.
Nadie nunca imaginó que el hoy gobernador, Rafael Moreno Valle Rosas, sería capaz de llegar hasta donde se encuentra.
En lo personal, he sido un agudo crítico de muchas de las acciones de la administración estatal, como muchos en los medios; sin embargo, también he sabido reconocer los avances que ha logrado Puebla en los últimos años.
Y es que sin el afán de ensalzar el quehacer gubernamental oficial, hay que aceptar que Rafael Moreno Valle ha logrado todo lo que se ha propuesto, hasta el momento.
Vamos, la federación y el gobierno de la República, que encabeza el priista, Enrique Peña Nieto, han tenido que tragar polvo ante las acciones avasallantes del mandatario estatal.
Quién iba a pensar que hoy por hoy, Puebla, se caracterizaría por las acciones del actual gobierno y la propia figura de Moreno Valle.
En Puebla todo está bajo control gracias al gobernador.
Es más, el tema de la inseguridad, de no ser por la ineptitud de las autoridades municipales se mantendría a la baja y sin sobresalto.
¿Qué asunto, por difícil que sea, se le ha negado a Rafael Moreno Valle?
La elección local del pasado 7 de julio fue pan comido y nadie lo esperaba así.
La cereza del pastel, la corona que le faltaba al gobierno morenovallista para encumbrarse rumbo a 2018, ya está en Casa Puebla.
Hay que reconocerlo, ¿hoy quién podría derrocar a la estructura morenovallista?
El pasado 8 de julio todo mundo vio que ni siquiera el propio Peña Nieto, a quien se le veían más patas para gallo, pudo con el gobernador poblano.
Empero, las expectativas fueron falsas, engañosas, al gobierno federal le quedó el puro zurrón de su amenaza, si es que algún día la hubo.
Y es que el gobernador del estado lo ha logrado todo.
Podrá, por ejemplo, pasar a la historia una vez que termine con el milenario conflicto limítrofe entre los municipios de Puebla y San Andrés Cholula.
Sólo hacía falta acomodar y amarrar sus fichas para darle certidumbre a un nuevo pacto territorial, o, como dicen, a un nuevo decreto que sustituya al de 1962.
Ayer, por cierto, el gobernador, durante la inauguración de la nueva sede del Poder Legislativo (El Mesón del Cristo) confirmó que la resolución del tema limítrofe es un hecho y que respaldará en su totalidad las acciones que emprendan el Congreso del Estado y el presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política, el diputado panista, Mario Riestra Piña.
Lo dije desde hace ya un buen rato: Los proyectos de El Parque Lineal y La Estrella de Puebla no podrían estar del lado equivocado.
Y San Andrés, por su parte, ya dobló las manitas, así que es evidente que Puebla será el municipio beneficiado, en cuanto a la resolución del tema limítrofe en el Congreso.
Empero, insisto, ¿qué político, servidor público, municipal, estatal y/o federal, podría negarse a apoyar los planes del gobernador, Moreno Valle?
A estas alturas no creo que exista alguno.
También lo dije recientemente en una columna y lo reitero: “Ahora sí, que se cuide Peña Nieto”.
Y a propósito de la inauguración de la nueva sede legislativa, muchos de los diputados federales que asistieron al evento bromearon y reclamaron que el Mesón del Cristo está mejor que sus oficinas en San Lázaro.
Al mismo tiempo, señalaron que por fin el Congreso tiene un espacio digno para trabajar.
Los invitados comentaron en corto que esta ocasión fue el diputado, Mario Riestra, quien se llevó los aplausos por sacar adelante el proyecto que empezó su par, el malogrado priista, Edgar Salomón Escorza, quien dejó una estela de dudas en cuanto la inversión y el gasto que se emplearon en el inmueble.
Y es que dijeron que Riestra tuvo que batallar para tapar las marranadas financieras que dejó Escorza en el Congreso.
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